Una deuda invisible que afecta la vida financiera de jóvenes en Estados Unidos.
Generación Z crece con deuda invisible que impacta su futuro económico
La cultura de pedir prestado sin contrato genera deudas no registradas. Un estudio revela que el 76% de jóvenes no recupera el dinero compartido. En Estados Unidos, este fenómeno afecta la capacidad de endeudamiento y el acceso a vivienda.
¿Qué es la deuda en la sombra y cómo se forma?
Imagina una noche de fiesta donde un grupo de amigos se reparte gastos de última hora: alguien paga los vuelos, otro el apartamento y otro se come la cena final. Las promesas de devolver el dinero se quedan en el chat de WhatsApp, pero el dinero no vuelve. Este es el fenómeno de la «deuda en la sombra», un término que describe préstamos informales entre amigos que no se registran ni tienen garantía. En Estados Unidos, esta práctica se ha vuelto común entre la generación Z, y su impacto va más allá de lo financiero.
Cifras alarmantes y consecuencias en el sistema crediticio
Según una encuesta de Zelle, el 76% de jóvenes que adelantaron dinero en gastos compartidos nunca lo recuperó del todo. El 18% tardó hasta un mes, el 10% entre dos y seis meses, y el 11% más de medio año. Solo el 28% devolvió el dinero el mismo día. La mitad de los encuestados (el 47%) reconoció haberse endeudado para cubrir gastos del grupo, no con un amigo, sino a través de productos financieros que cobran intereses. Esta costumbre no solo genera deudas sin registro, sino que también afecta la puntuación crediticia.
¿Cómo una cena compartida puede arruinar un piso?
Lisa Lund, intermediaria hipotecaria, explica que los saldos altos de crédito revolving —que incluyen deudas informales— pueden elevar la utilización de crédito. Esto empeora la puntuación crediticia y aumenta los pagos mensuales, lo que a su vez afecta el ratio deuda-ingresos. «Esto limita la capacidad de endeudamiento», dice Lund. Además, al no ahorrar de forma constante, los jóvenes pierden oportunidades de invertir en bienes raíces. En Estados Unidos, este patrón se ha convertido en una barrera para acceder a vivienda, un problema que no es tan común en España.
La deuda informal entre amigos no solo es un problema de finanzas personales, sino una práctica que redefine el acceso a créditos y vivienda. En un contexto donde la gestión de dinero es clave para el futuro, la generación Z está aprendiendo que incluso los favores pueden tener costos a largo plazo.
Compartir nota