El incendio, que se declaró en la madrugada del lunes en un bar de la zona norte de Bangkok, arremolino la vida de 27 personas antes de ser controlado por bomberos. Las imágenes difundidas por redes muestran una columna de humo negro que se alzaba sobre el local, mientras testigos describían un caos desesperado. El primer ministro Anutin Charnvirakul confirmó la cifra de muertos y señaló que varias víctimas fueron trasladadas a hospitales. «La causa aún está bajo investigación», declaró, mientras inspeccionaba el lugar.

Los rescates revelaron que el siniestro comenzó cuando un disyuntor cerca del escenario de un concierto se sobrecalentó, provocando una explosión que llenó de humo el local. Un músico que estaba actuando en el momento del incidente informó que vio humo antes de que la electricidad se cortara. Las autoridades destacaron que los bomberos tardaron media hora en contener el fuego, aunque no detallaron el número exacto de personas que lograron escapar.

El lugar del incidente, un pub en el distrito de Watthana, fue evacuado rápidamente, pero el saldo fue devastador. Según funcionarios, muchas de las víctimas fueron encontradas en los baños, en la parte trasera del establecimiento, donde se registraron daños graves. El edificio quedó reducido a escombros, con mesas y sillas carbonizadas y paredes chamuscadas. Las imágenes del lugar muestran un panorama trágico que recuerda otros incidentes similares en Tailandia.

Este no es el primer caso en la historia del país. En 2022, 14 personas murieron en un incendio en un pub de música en la provincia de Chonburi. Y en 2009, un desastre durante una celebración de Año Nuevo en el club nocturno Santika dejó 66 muertos y más de 200 heridos. En ambos casos, la investigación señaló fallos en la seguridad, como la falta de salidas de emergencia y sistemas de extinción. El ministerio de Seguridad pública anunció que revisará las normativas vigentes para evitar tragedias similares.

La tragedia en Bangkok reabre el debate sobre la seguridad en locales nocturnos de Tailandia, donde historial de accidentes con víctimas fatales deja una huella difícil de borrar. La investigación continúa, pero el escenario de un incendio que destruyó un bar y costó 27 vidas refleja la urgencia de medidas preventivas.