Trump afirma que Venezuela es «país feliz», pero su gente no lo cree
El presidente estadounidense y la líder venezolana promovieron una alianza como exitosa, pero la población vive dificultades económicas persistentes.
Donald Trump y la presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, presentaron su relación como un éxito tras el levantamiento de sanciones estadounidenses. El mandatario aseguró que el país «se ha convertido en un país feliz» gracias al comercio con EE.UU. Rodríguez, elegida por Trump, viajó por el mundo mostrando reuniones con líderes mundiales.
Sin embargo, las expectativas del pueblo venezolano, los inversores y las autoridades estadounidenses chocan. La supervisión norteamericana intenta abordar la corrupción del régimen anterior, pero la vida cotidiana sigue difícil. La inflación, aunque baja, sigue siendo la más alta del mundo (524% anual). Los salarios aumentaron, pero permanecen en niveles de miseria.
El bolívar sigue en caída libre. En casas de cambio informales, un dólar cuesta un cuarto más que el tipo de cambio oficial. Esta brecha alimenta la inflación y la fuga de capitales. «Que vengan aquí tres meses sin guardaespaldas y luego vayan a un supermercado a ver si la situación ha mejorado», dijo Álvar y Espinoza, joyero de Los Teques.
A pesar de las medidas de Washington, la población venezolana sigue enfrentando una crisis económica crónica, cuestionando la efectividad de la alianza con Estados Unidos.
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