Marcos Rojo estuvo presente desde el primer minuto en el empate de Racing contra Rosario Central, un partido que lo conectó con el duelo de mayor relevancia del torneo. El central, que había sido sustituido en el encuentro anterior ante Gimnasia, mostró autoridad en el Gigante de Arroyito. Pese a que el equipo bajó su nivel en el segundo tiempo, Rojo actuó con solidez, cerrando espacios y repartiendo el balón con precisión. «Nos plantamos e hicimos nuestro partido», dijo tras el encuentro, reconociendo que el rival era de jerarquía.

El partido fue un claro ejemplo de cómo el Racing intentó marcar diferencias desde el primer minuto. Con un esquema que priorizaba el control del juego, el equipo generó peligro por los lados, especialmente en la fase de transición. «Vinimos a disputar la pelota, el entrenador nos pide que tengamos un bloque medio o alto, presionando. Tratamos de hacerlo», explicó Rojo, quien admitió que el rival se adaptó rápidamente a esa postura. Aunque la diferencia de nivel no fue abismal, los errores en la definición definieron el resultado.

El zaguero, que llegó al partido tras un día de viaje desde Estados Unidos (donde asistió a la final de la Copa del Mundo), tuvo un rol clave en la resistencia del equipo. «Tuvimos chances claras en el primer tiempo, los agarramos mal parados. Y no las pudimos concretar», comentó, señalando la frustración del equipo en momentos clave. A pesar de eso, el empate fue visto como un punto positivo para la continuidad del partido, especialmente tras el mal comienzo de la jornada.

Rojo también reflexionó sobre el estado del plantel, reconociendo que «el grupo debe mejorar en la definición y en la transición». Su experiencia en el campo, sumada a la confianza que le brinda el técnico, lo convierte en un referente para los jóvenes que aún no han encontrado su lugar. «El fútbol es así: hay días en los que lo logras y otros en los que no, pero el trabajo sigue», cerró, resaltando la importancia de mantener el enfoque en los próximos desafíos.

El resultado deja en claro que Racing sigue en la búsqueda de un equilibrio entre la solididad defensiva y la eficacia ofensiva. Para Rojo, el empate es una oportunidad para rearmarse antes del próximo duelo, donde su liderazgo será clave para evitar errores que terminen en puntos negativos.