El fuego, que ya llegó a los suburbios, pone en riesgo la histórica urbe.
Incendio forestal en Francia obliga a evacuar a 250.000 personas y avanza hacia Burdeos
El incendio, en la región de Gironda, se acerca a Burdeos, donde el gobierno declara la evacuación «inevitable». El alcalde rechaza una evacuación masiva, pero ocho suburbios ya fueron evacuados.
El fuego, que ya llegó a los suburbios de Burdeos, avanza a 10 kilómetros de la ciudad, donde se concentran 1,2 millones de habitantes. El gobierno francés declaró la evacuación «inevitable» tras confirmar que el incendio, que ya arrasó 42.000 hectáreas, se mueve de forma impredecible debido a un fenómeno climático llamado «dragón del fuego entre las nubes». Este fenómeno genera vientos propios que hacen aún más difícil controlar las llamas, según el portavoz de la Federación Nacional de Bomberos, Eric Brocardi.
La situación se complica por la presencia de estructuras industriales en la zona, como la fábrica de misiles del grupo Dassault, que podría ser afectada si el incendio se expande. Además, el aeropuerto de Burdeos está cerrado y los trenes hacia el sur y el País Vasco no operan. El alcalde, Thomas Cazenave, rechazó una evacuación masiva, afirmando que «jamás se encontraron frente a una situación semejante», pero reconoció que ocho de los suburbios ya fueron evacuados.
La cifra de evacuados superó las 250.000 personas en la madrugada del sábado al domingo, con un pico de 55.000 en una sola noche. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, destacó que el avance del fuego fue «muy desfavorable» y que las autoridades trabajan para distribuir a los evacuados de Cap Ferret, donde se concentraron los afectados. Sin embargo, el incendio, que crece a 1 kilómetro por hora, sigue sin mostrar señales de detenerse.
El gobierno ha llamado a la población a evitar acercarse a la zona, mientras que la comunidad internacional observa el desafío. Los bomberos enfrentan una batalla desigual: el portavoz Brocardi comparó la situación «como una lucha entre David y Goliat», ya que la única esperanza es la llegada de lluvias o que el fuego se estanque en una zona inaccesible, como el mar. Mientras tanto, los vecinos de Burdeos, en su mayoría de origen francés, se preguntan cómo una ciudad con riqueza cultural y industrial puede verse abrumada por un incendio que parece sin control.
El incendio, que ya consume 42.000 hectáreas, avanza hacia la histórica Burdeos, donde el gobierno declara la evacuación «inevitable», mientras el alcalde rechaza una evacuación masiva. La lucha contra las llamas se vuelve imposible sin lluvias o un frente natural, según los bomberos.
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