La euforia por el pase de la Selección Argentina a octavos de final se desató en la zona céntrica de Monte Grande, donde la Plaza Mitre se convirtió en el punto clave de los festejos. La victoria contra Cabo Verde, definida en el alargue, generó una concentración de vecinos y jóvenes que no se contenían. Entre el entusiasmo, se registraron incidentes que involucraron a una patrulla policial que pasaba por el lugar. «Algunos se subieron al auto y rompieron las luminarias», relató un comerciante de la zona, quien destacó que el caos fue momentáneo pero impactante.

La comisaría de Monte Grande informó que no hubo detenciones, pero se investiga la responsabilidad de los daños en los postes de iluminación. El hecho ocurre días después de que el distrito celebrara la clasificación en la primera ronda del Mundial, con banderines y pancartas en las calles. En la Plaza Mitre, la música y las botellas de cerveza formaron un ambiente efervescente, aunque con momentos de tensión. «Es normal, pero hay que controlar el entusiasmo», dijo un bombero que atendió la situación.

El partido contra Egipto, programado para el próximo martes, representa un nuevo reto para la Selección. En Monte Grande, el interés por el fútbol es palpable: desde los mercados hasta los colegios, el tema se debate en cada rincón. La comunidad espera que el equipo repita el desempeño de ayer y consiga una plaza en los cuartos de final. «No somos solo vecinos, somos argentos», aseguró una madre que llevaba a su hijo a la plaza, donde se formó una fila de chicos que cantaban el himno nacional.

El impacto de la celebración se siente en el distrito, donde el comercio local vio un auge en las ventas de bebidas y snacks. Sin embargo, los vecinos advierten sobre el riesgo de que los festejos se conviertan en una rutina. «Lo que pasó ayer es bonito, pero hay que cuidar que no se repita», comentó un comerciante que ya empezó a planificar el próximo partido. Mientras tanto, las autoridades locales monitorean la situación para evitar reiteraciones de este tipo.

El distrito espera la respuesta de Argentina en el partido contra Egipto, mientras la comunidad local analiza cómo gestionar la euforia sin perder la calma. La Plaza Mitre sigue siendo el epicentro de la pasión por el fútbol, pero con un ojo en la seguridad.