Independiente Rivadavia confirma la llegada de Luis Ángel Díaz, extremo derecho de 22 años que reemplazará a Sebastián Villa en el ataque. El colombiano, que milita en Envigado, se une al club mendocino en un traspaso pactado antes del mercado de pases. La operación incluye la transferencia de 200.000 dólares por el 70% de su pase, según informes de fuentes cercanas al club. Díaz firmará hasta 2029 y viajará a Argentina este lunes para realizar estudios médicos y sumarse al plantel de Alfredo Berti.

El nuevo refuerzo, nacido en Apartadó, llega con una trayectoria destacada en Envigado. En la Liga Colombiana disputó 127 partidos con 14 goles y cinco asistencias, incluyendo su participación en el ascenso del club a la máxima categoría del fútbol local. Su último gol, en la victoria de Envigado sobre Junior, fue un tanto acrobático que generó impacto en redes. «Luis Ángel es un jugador que combina velocidad y visión, esencial para los partidos largos», apuntó un técnico del club en declaraciones al diario local.

La llegada de Díaz se enmarca en la estrategia del club para afrontar la temporada más relevante de su historia. Con 6,5 millones de dólares obtenidos por la venta de Villa, Independiente Rivadavia prioriza la profundidad del ataque para los octavos de final de la Libertadores. La directiva espera que el colombiano se integre rápidamente al esquema de Berti, que ya ha destacado por su capacidad de adaptación. «Necesitamos refuerzos que aporten en definición y contención, algo que Díaz puede ofrecer», sostuvo un allegado al entrenador.

El club espera anunciar oficialmente la operación en las próximas horas, tras la verificación médica. La incorporación del delantero reforzará la plantilla en un momento crucial para el torneo local y la competencia continental. Con Díaz en el plantel, Independiente Rivadavia busca consolidar su liderato en la tabla anual y asegurar una plaza en los cuartos de final de la Libertadores, algo que no lograba desde su fundación.

La llegada de Díaz se suma a la estrategia del club para enfrentar la Libertadores, con un contrato hasta 2029 que garantiza estabilidad en el ataque. Su integración inminente podría definir el rumbo de los octavos de final contra Fluminense.