Un arma con historia

La detención del joven se produjo en una zona de Wilde, partido de Avellaneda, durante un recorrido de patrullaje. Los policías observaron a González arrojar a la vía pública la chapa patente delantera de un Chevrolet Prisma estacionado. Al revisar el vehículo, encontraron una barreta de hierro y guantes de tela, lo que generó sospecha de un posible atraco. La inspección detallada reveló una pistola Ruby calibre .25, equipada con cargador y tres municiones, oculta detrás del asiento.

Un pedido de secuestro que no envejece

Al consultar el sistema del Centro de Operaciones Municipales, los efectivos descubrieron que la pistola estaba relacionada con un caso de hurto activo desde 1984. El juez Martínez había librado un pedido de secuestro por la carátula «Hurto», que no caducó ni se archivó. La investigación reveló que el arma había sido robada en un hecho que, según fuentes judiciales, nunca se resolvió. La comisaría 5ª de Wilde registró la detención y elevó la causa a la Unidad Funcional de Instrucción 3, donde se evaluará la tenencia ilegal.

La vigilancia de los cuerpos policiales

El caso subraya la importancia de los registros históricos en las investigaciones. Los cuerpos policiales destacaron que incluso armas antiguas mantienen relevancia si se relacionan con delitos no resueltos. En Avellaneda, donde la criminalidad no se detiene, este hallazgo refleja la persistencia de casos que, aunque pasaron décadas, siguen vigentes en el sistema judicial. La policía destacó que la operación se realizó gracias a la observación de actitudes sospechosas y la revisión de antecedentes.

La detención de González resalta la complejidad de casos antiguos que, por inéditos, siguen activos. La policía advierte que la vigilancia en zonas de alto riesgo sigue siendo clave, especialmente en un distrito como Wilde, donde la presencia de armas ilegales puede derivar en nuevos conflictos. La causa permanecerá en la UFI 3 hasta que se determine si la tenencia fue intencional o accidental.