¿Por qué el juguete generó alarma?

El artículo infantil «Squeezy Dumpling», viral en plataformas digitales y comercios locales, fue denunciado por la Caja Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) por riesgos químicos. La entidad señaló que el producto contiene benceno en concentraciones que superan los límites legales, algo que podría afectar la salud de los niños por inhalación o contacto directo. La denuncia se enmarcó en la celebración del Día de la Niñez, un momento en el que los padres buscan regalos seguros para sus hijos.

Faltan sellos y datos clave

Además de los riesgos químicos, el juguete carece de sellos esenciales para garantizar su seguridad. No posee el Marcado de Conformidad, certificación obligatoria que asegura que el producto superó ensayos de toxicidad. También se detectó la falta de información sobre el importador responsable, lo que dificulta rastrear la procedencia de la mercadería. Por otro lado, las advertencias de uso no están en español, violando normativas de defensa al consumidor. Estos defectos generaron preocupación en vecinos de zonas como San Isidro y Berazategui, donde el juguete se vende ampliamente.

¿Qué dice la industria?

Desde la Caja Argentina, instan a los adultos a extremar precauciones al adquirir juguetes. «No solo es importante el entretenimiento, sino la seguridad de los niños», dijo un representante de la entidad. En reuniones comunitarias en el conurbano, se habló de la necesidad de priorizar productos con certificaciones oficiales. En Berazategui, una vecina señaló que «a veces no sabemos quién vende estos artículos, y eso genera miedo». La situación refleja la urgencia de regulaciones más estrictas en el comercio infantil, un sector que se expande con la celebración de fiestas como el Día de la Niñez.

La Caja Argentina espera que las autoridades actúen rápidamente para retirar el juguete del mercado. En tanto, vecinos del conurbano advierten sobre la importancia de verificar las certificaciones antes de comprar. La denuncia pone de relieve las vulnerabilidades del comercio informal, un tema que preocupa a organizaciones de defensa al consumidor en zonas como San Isidro y Pilar.