En verano, las terrazas calientes ponen en jaque la comodidad.
Interiorista advierte: césped artificial no es solución para terrazas calurosas
Pia Capdevila, experta en diseño de espacios, alerta que la temperatura excesiva del césped sintético puede convertir terrazas en zonas incómodas. Sugiere priorizar sombra sobre plantas o textiles.
¿Por qué el césped artificial falla en terrazas calientes?
La interiorista Pia Capdevila, con sede en Barcelona, explica que el error común es confiar solo en decoración para enfriar espacios exteriores. “Por mucho que se añadan textiles o plantas, si el sol incide durante horas, el resultado es un ambiente inhóspito”, asegura. En verano, el césped artificial, al ser un material que retiene calor, puede alcanzar temperaturas que superan los 40 grados Celsius. Para evitar esto, la experta enfatiza que la estrategia debe empezar con la sombra, no con los elementos decorativos.
¿Cómo adaptar la sombra a cada terraza?
Capdevila señala que no existe una solución universal para crear sombra en espacios exteriores. “Depende de la orientación, tamaño, exposición al viento y si se busca una estructura fija o regulable”, explica. En balcones pequeños, un toldo retráctil es práctico, mientras que terrazas amplias pueden beneficiarse de una pérgola para delimitar áreas de descanso. Las velas tensadas, aunque ocupan poco espacio, requieren considerar la fuerza del viento y puntos de anclaje. La clave está en ajustar la cobertura según la trayectoria del sol, sin intentar cubrir todo el espacio.
¿Qué materiales evitan el acaparamiento de calor?
La interiorista recomienda priorizar pavimentos y muebles que no acumulen calor, como los de color claro o con texturas que reflejen la luz. “La vegetación y los textiles no son suficientes, pero sí complementan el esfuerzo”, dice. En espacios con poco sombra, plantas de hojas grandes o arbustos de rápido crecimiento pueden ayudar a enfriar el ambiente. Además, materiales como la cerámica o el hormigón con acabado reflectante reducen la absorción de calor. La idea es crear una combinación que equilibre la funcionalidad y la estética, sin descuidar el confort térmico.
La adaptación de la sombra y la selección de materiales adecuados son esenciales para transformar terrazas en espacios habitables. Según Capdevila, “antes de elegir plantas o cojines, hay que actuar sobre los elementos que realmente influyen en la temperatura”. Un enfoque bien planeado puede convertir una terraza en un refugio fresco incluso en días más calurosos.
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