La competencia entre Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos en construcción de torres
Jeddah Tower vuelve a subir tras años de pausa
La torre de 157 plantas superó los 400 metros y retomó obras en abril. Su diseño revoluciona técnicas de cimentación y resistencia a vientos extremos.
La Jeddah Tower, una de las futuras estructuras más ambiciosas del planeta, sigue desafiando límites arquitectónicos. Construida en la costa occidental de Arabia Saudita, esta torre de 157 plantas se posiciona como el nuevo récord mundial de altura, superando los 828 metros del Burj Khalifa. Tras años de interrupciones, las obras retomaron impulso en abril de 2026, cuando la estructura cruzó los 400 metros. Esta reactivación no solo refleja avances técnicos, sino también la lucha por la influencia regional entre Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, ambas empeñadas en transformar sus economías con proyectos de vanguardia.
El retraso en la construcción de la torre no se debió únicamente a factores logísticos. Según datos de Thornton Tomasetti, los ingenieros enfrentaron desafíos inéditos: una base de cimentación de cinco metros de espesor y 270 pilotes hundidos hasta 105 metros de profundidad. Esta solución innovadora busca distribuir las cargas del edificio y reducir la exposición al viento, evitando la necesidad de columnas tradicionales. Además, el diseño incluye muros de hormigón interconectados que actúan como una «piel» resistente, un enfoque que requiere precisión milimétrica y materiales de alta calidad.
La construcción de la torre inició en 2013, pero su avance se detuvo en 2018 por razones técnicas y financieras. Aunque el proyecto fue anunciado en 2011 como parte de la visión de Arabia Saudita para modernizar su economía, la complejidad de su diseño y los costos elevados generaron incertidumbre. En 2024, un nuevo contrato permitió reiniciar las obras, marcando un hito en la historia de la ingeniería civil. Ahora, con la estructura alcanzando casi 104 plantas, la pregunta es cómo mantener esta escalada sin comprometer la estabilidad ni la seguridad.
La Jeddah Tower no solo simboliza la ambición de Arabia Saudita, sino también la evolución de las técnicas de construcción en un contexto global donde la sostenibilidad y la resistencia ante condiciones extremas son críticas. Con un costo estimado en cientos de millones de dólares, el proyecto representa una apuesta por la tecnología y la innovación, aunque su éxito dependerá de la capacidad de resolver desafíos que van más allá del hormigón y la grúa.
La torre ahora se acerca a sus metas iniciales, pero su futuro dependerá de la coordinación entre ingenieros, financiadores y autoridades locales. Su completación podría marcar un antes y un después en la arquitectura moderna.
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