La Velada del Año VI se convirtió en un espectáculo de controversia y éxito. Organizado por Ibai Llanos, el creador de la plataforma, el evento reunió a figuras como Gero Arias y Viruzz en un ring convertido en espacio de entretenimiento. La pelea entre Arias y Viruzz, en la que el primero casi sacó al segundo del ring con una piña, se volvió el momento más recordado. Sin embargo, el formato no gustó a todos: mientras los puristas lo llamaron «inmoral», la audiencia joven lo vio como un show sin igual.

El proyecto de Llanos, un joven vasco de 31 años, comenzó en 2016 con peleas en discotecas de Barcelona. La pandemia lo obligó a reducir el aforo, pero el formato pegó. Hoy, la Velada del Año se juega en estadios como el Bernabéu y el Metropolitano de Madrid, con más de 80 mil personas. La transmisión gratuita y en vivo atrajo a siete millones de espectadores, convirtiéndolo en un fenómeno global. «No es boxeo, es entretenimiento», sostienen muchos de sus seguidores.

El debate se centra en la falta de profesionalismo. «No son boxeadores, son actores», criticó un periodista deportivo. Sin embargo, los participantes entrenan meses y aceptan el desafío. Algunos, como el youtuber Jake Paul, incluso se convirtieron en figuras mediáticas. Este modelo cambió el negocio del boxeo: en lugar de bolsas millonarias, ahora se recauda a través de la audiencia. Empresas de Las Vegas ya se han sumado, organizando combates como el de Paul contra Mike Tyson, un acto que marcó la frontera entre deporte y espectáculo.

La edición de Sevilla reafirmó el éxito del formato. La lluvia de críticas no detuvo el impulso: los organizadores anunciaron una nueva edición en 2024, con más artistas y estadios. El desafío ahora es mantener la audiencia sin caer en el ridículo. «Lo que importa es que los espectadores lo disfruten», dijo Llanos. La Velada del Año sigue siendo un experimento, pero su impacto es innegable.

La próxima edición en 2024 podría consolidar el modelo, pero el debate sobre su lugar en el deporte sigue abierto. Entre entretenimiento y profesionalismo, la Velada del Año redefine los límites del boxeo.