El Sindicato de Trabajadores Municipales de Lanús (STML) presentó un reclamo formal al intendente Julián Álvarez, quien encabeza el Ejecutivo local alineado con La Cámpora, por la falta de ropa de trabajo reglamentaria para los empleados de la comuna. El documento, firmado por la secretaria adjunta del gremio, Paula Pedelhez, fue entregado a la Secretaria de Vicejefatura de Gabinete, Paula Giuliana Romeo, el 17 de julio. El sindicato denuncia que la burocracia en las licitaciones no justifica la prolongación del problema, que afecta directamente las condiciones de trabajo de más de 3.000 empleados.

La falta de equipamiento, según el gremio, pone en riesgo la salud y la seguridad de los trabajadores que realizan labores críticas como la recolección de residuos, mantenimiento urbano y atención en vías públicas. «Las entregas parciales no alcanzan a la totalidad de la plantilla, lo que genera un desequilibrio en la provisión de recursos», destacaron desde el sindicato. Pedelhez, hija del histórico líder del sindicato Miguel Pedelhez, señaló que el gobierno local debe priorizar el derecho laboral de los municipales, ya que «la indumentaria no es un requisito secundario, sino un elemento indispensable para garantizar la integridad física».

La tensión surge en un contexto de interna peronista, donde el Ejecutivo local se alinea con el gobernador Axel Kicillof. Según fuentes sindicales, la falta de respuesta en los meses previos ha exacerbado el malestar, especialmente tras el cierre de dos licitaciones en marzo y junio que no culminaron con la asignación de uniformes. «El tiempo que se tarda en resolver estas gestiones no puede ser un argumento para dejar en la indefensión a quienes están en el frente de las tareas», enfatizó un dirigente del STML, quien destacó que los trabajadores «no pueden esperar más».

El sindicato espera que el reclamo sea atendido con la urgencia que amerita, a fin de evitar que la situación se agrave. En el caso de Lanús, donde el 80% de los empleados públicos realiza labores de alto riesgo, la falta de uniformes reglamentarios ha generado preocupación entre los trabajadores. La Secretaría de Vicejefatura de Gabinete no respondió a la consulta de este medio, pero el STML mantuvo que «el gobierno tiene la responsabilidad de garantizar el bienestar de quienes cuidan la ciudad».

El sindicato espera una respuesta inmediata, ya que la falta de equipamiento afecta directamente las condiciones laborales de los trabajadores. La demanda, que involucra a más de 3.000 empleados, podría derivar en una nueva negociación si el Ejecutivo no cumple con el compromiso de proveer la ropa de trabajo reglamentaria.