Tras una nueva audiencia con el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, los trabajadores despedidos de la fábrica de Tenaris SIAT en Valentín Alsina, Lanús Oeste, lograron ampliar una semana más el plazo de conciliación obligatoria. El conflicto, que ya dura casi tres semanas, sigue sin solución, mientras los afectados buscan evitar la pérdida definitiva de su empleo. «Queremos que la empresa revea su decisión y que se mantenga el vínculo laboral con todas las familias afectadas», insistieron los sindicalistas en declaraciones públicas.

La fábrica, parte del grupo Techint, ya había notificado la desvinculación de 14 trabajadores adicionales a los 150 iniciales, elevando la cantidad de cesanteados a 164. El delegado fabril, Dylan Paz, confirmó a DiarioConurbano.com.ar que la empresa «busca mantener un canal de diálogo abierto» para evitar el cierre de la planta. Sin embargo, el sector patronal acusa a los trabajadores de incumplir el proceso de conciliación, intentando trasladar el conflicto a la órbita nacional. «No avanza el diálogo con la empresa acerca de las definiciones a tomar», aseguró Paz, señalando la falta de avances concretos.

En el marco de la disputa, los afectados llevaron a cabo una jornada de visibilización en la estación de trenes de Lanús el pasado sábado. La movilización contó con el respaldo de organizaciones como el CESACO, CEPRODH y el PTS, entre otros. «Esto no es solo una cuestión de empleo, es un impacto en la comunidad», explicó un delegado de la Junta Interna del Hospital de Lanús. La acción busca presionar a la empresa y a las autoridades para que no se produzca el cese definitivo de empleados, algo que el sindicalismo local ya denunció como una decisión «arbitraria».

El conflicto no solo afecta a los trabajadores, sino también al entorno de Valentín Alsina, donde la fábrica es una pieza clave en la economía local. En semanas anteriores, vecinos y líderes comunitarios se reunieron con la intendencia para exigir una intervención del Estado. «La empresa no tiene ninguna responsabilidad social si no garantiza el empleo», dijo un comerciante de la zona. Mientras tanto, el Ministerio de Trabajo sigue analizando si el caso requiere un traslado a la Secretaría de Trabajo nacional, donde estaría a cargo de Julio Cordero, ex abogado de Techint. El escenario de incertidumbre persiste, con el único consuelo de una semana más de espera para resolver el dilema.

La prolongación del proceso de conciliación obligatoria no resuelve el conflicto, pero da un plazo adicional a los afectados para reforzar su postura. Mientras tanto, la comunidad de Lanús Oeste sigue en alerta por el impacto socioeconómico del cierre de la fábrica, que pone en juego el futuro de más de 160 familias.