España celebró su segundo título mundial en Madrid con festejos inolvidables y momentos inesperados.
Los festejos de España: gorra de Trump, chicana contra Paredes y promesa de Cucurella
La selección se divirtió con fans en las calles de Madrid, donde se destacó el gesto de Ferran Torres con la gorra del presidente estadounidense, un cartel contra Paredes y una sorpresa inesperada del delantero Cucurella.
La selección española cerró una noche inolvidable en el corazón de Madrid, donde dos millones de hinchas se unieron a sus festejos tras conquistar la Copa del Mundo. Los jugadores, tras recorrer la capital en un micro descapotable, vivieron escenas de alegría en pleno centro. Entre los momentos más curiosos, destacó el gesto de Ferran Torres, el goleador de la final. Se presentó sin camiseta, como su compañero Marcos Llorente, pero con una gorra roja que decía «Make Spain great again», una alusión al eslogan de Donald Trump. La ironía no pasó desapercibida, pero el humor fue clave para los festejos.
La celebración alcanzó un punto álgido en la Plaza de Cibeles, donde un escenario improvisado se convirtió en el epicentro de la alegría. Allí, 120.000 personas cantaron el cumpleaños a Álex Baena, quien se quedó parado en el centro del micrófono, entre risas y desconcierto. Sus compañeros lo empujaron suavemente hacia adelante, mientras los fans grababan el momento como un recuerdo.
Pero no todo fue risas. Durante los festejos, algunos hinchas entregaron objetos simbólicos a los jugadores. Uno de los momentos más llamativos fue un cartel que mostraba el trofeo del Mundial, pero con la cabeza de Luis de la Fuente reemplazando la pelota. En otro momento, Lamine Yamal recibió una imagen de su hermano Keyne, emulando una estampa de santo, con el texto «Velada del Año VII: Paredes vs. Gavi». La frase aludía al enfrentamiento entre el argentino y el español al finalizar la final, investigado por la FIFA. Yamal, al ver el cartel, respondió: «Nos vemos».
El delantero Borja Iglesias se convirtió en el DJ improvisado del evento. Contó con el apoyo de Pedro Porro, que lo ayudó en la mesa de mezclas. La banda sonora, compuesta por canciones de fútbol y alegrías, marcó el ritmo de la celebración. Aunque los actos oficiales ya terminaron, la alegría de los hinchas y la energía de los jugadores siguieron vibrando en las calles, convirtiendo Madrid en una fiesta que recordará por mucho tiempo.
El enfrentamiento entre Paredes y Gavi sigue siendo un tema de debate, mientras que los festejos de España muestran el impacto de la celebración en la cultura popular y el fútbol. La combinación de humor, ironía y pasión convirtió el Mundial en un evento que trasciende el deporte.
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