La Unión de Magistrados y Funcionarios de Lomas de Zamora (UMFLZ) presentó una nota formal al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Sergio Torres, para exigir la solución inmediata del problema de calefacción en el Edificio Central de los Tribunales de Camino Negro y Larroque. El reclamo surge tras semanas de temperaturas bajo cero que convierten las oficinas y salas de audiencias en espacios inhóspitos.

El documento destacó el impacto directo en la salud de empleados y visitantes, especialmente en áreas como el fuero penal, civil y de familia. «Las bajas temperaturas dificultan el bienestar y comprometen la salud de todos los agentes judiciales y el público que asiste», señaló la Comisión Directiva de la UMFLZ. Desde hace meses, el sistema de climatización del edificio enfrenta fallas derivadas del corte de suministro de gas de red, un tema que la organización lleva gestionando desde que se iniciaron los inconvenientes.

Los magistrados también pidieron un plan de contingencia para proteger a los sectores más afectados, como los pasillos donde se concentran usuarios y personal. «No hay certezas sobre los plazos de reparación, por lo que necesitamos medidas urgentes», sostuvieron en el documento. La situación se agrava al ver que las salas de audiencias, donde se tramitan causas de alto impacto social, permanecen sin calefacción, poniendo en riesgo la atención de casos sensibles.

El estado de alerta se extiende a las zonas comunes del tribunal, donde se registran heladas en muebles y cristales. Usuarios y empleados denuncian que el frío dificulta el acceso a servicios básicos y genera malestar físico. «Es un espacio que no permite trabajar ni recibir asistencia legal en condiciones normales», relató un magistrado que prefirió no revelar su nombre. La UMFLZ insiste en que la infraestructura judicial de Lomas de Zamora no puede ser un refugio para problemas técnicos prolongados.

El reclamo de la UMFLZ resalta la necesidad de un plan integral para resolver los problemas de calefacción, que afecta directamente la capacidad de funcionamiento del tribunal. Mientras se espera una respuesta oficial, el polo judicial sigue siendo un espacio vulnerable al frío extremo, con consecuencias para la atención de casos y la salud de quienes lo utilizan.