Un buque británico navegó en aguas argentinas tras la guerra de 1982, movilizando tensiones diplomáticas.
Malvinas: Buque británico navega en aguas argentinas mientras se prevé visita de Milei a Reino Unido
El HMS Medway cruzó jurisdicción argentina hacia Punta Arenas. El Gobierno analiza repudio, mientras se acelera la explotación de petróleo en islas disputadas. Israel anuncia consulado honorario en Ushuaia.
El patrullero militar británico HMS Medway cruzó aguas jurisdiccionales argentinas una semana después de su salida desde las Malvinas, en una maniobra que generó inquietud en el gobierno argentino. La Cancillería evalúa si emitir una declaración oficial, aunque el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, y el presidente Javier Milei priorizan la agenda comercial en la Semana Argentina, prevista para Londres en octubre. El silencio institucional contrasta con la reactivación de temas históricos, como la presencia británica en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
La nave, que patrulla las islas desde 1982, relevó a otro buque en enero y sigue desempeñando una función de disuasión. La acción del HMS Medway, sin embargo, no es la primera vez que se registra tensión en el marco del conflicto de soberanía. En 2022, un avión británico también fue cuestionado por la presencia en aguas argentinas. Esta vez, la reacción del gobierno argentino se mantiene en la sombra, mientras se avanza en proyectos de explotación petrolera en aguas disputadas.
Dos empresas, la israelí Navitas y la británica Rockhopper, iniciaron operaciones para extraer petróleo en la zona, un giro que redefine la geografía geopolítica del Atlántico Sur. El embajador israelí en Argentina, Eyal Sela, anunció la creación de un consulado honorario en Ushuaia, un movimiento que refleja el impacto de los nuevos acuerdos energéticos. «Esto no solo afecta al conflicto de soberanía, sino también a la participación de actores internacionales en la región», sostiene un analista.
La decisión británica de mantener una presencia militar en Malvinas, junto a la apertura de nuevas vías de inversión, podría influir en las negociaciones futuras. Mientras Milei busca acercar a Argentina a Europa, el escenario geopolítico se complica con la entrada de actores como Israel, que ahora asume un rol protagónico en la disputa energética. La situación no solo tensiona relaciones con el Reino Unido, sino que también redefine los intereses estratégicos en el sur del Atlántico.
La presencia del HMS Medway y el anuncio de inversión israelí en Malvinas marcan un cambio en la dinámica del conflicto, mientras el gobierno argentino prioriza la agenda económica sobre el repudio diplomático. El consulado de Israel en Ushuaia y la expansión de proyectos petroleros reflejan una geografía internacional en transformación.
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