Diego Armando Maradona (60) pasó sus últimas horas en una residencia de San Andrés de Benavídez, Tigre, recluido en un espacio transformado en su habitación. Según testimonios recopilados, el ex futbolista mostró poca disposición para interactuar con visitas ni consumir alimentos, viviendo en un entorno controlado pero sin acceso a equipos para emergencias médicas. La propiedad, que pretendía ser un lugar de recuperación tras una cirugía por hematoma subdural, fue elegida como internación domiciliaria en noviembre de 2020, tras su salida de la Clínica Olivos.

El cuidado de Maradona estaba a cargo de un equipo que incluía enfermeros, asistentes personales, un chef y tres guardias de seguridad. Durante dos semanas, solo recibió visitas de sus hijas, Gianinna y Jana, y su ex pareja Verónica Ojeda, junto a su hijo. A pesar de la presencia constante de profesionales, se discutió durante su juicio si el lugar cumplía con los estándares de una internación o solo de cuidados domiciliarios. Los enfermeros estaban disponibles las 24 horas, pero no contaban con recursos para situaciones críticas.

La causa judicial sigue abierta, con nuevos testimonios y chats entre imputados que podrían revelar detalles sobre la atención recibida. El neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el médico clínico Pedro Di Spagna estuvieron en su acompañamiento, aunque el debate sobre la idoneidad del lugar persiste. Familiares y profesionales sostienen que la decisión de aislamiento fue tomada por Maradona, aunque su estado de salud y la complejidad de su adicción al alcohol generaron preocupación.

El escenario de su muerte, ocurrida en diciembre de 2020, sigue siendo investigado. Los testimonios de los empleados y la revisión de los registros médicos intentan aclarar si hubo negligencia o errores en la atención. La familia, en tanto, ha mantenido su postura de que el ex futbolista quería evitar la exposición, algo que se reflejó en su rechazo a visitas y en la rigidez de su rutina en la casa.

La causa sigue abierta, con nuevas evidencias que podrían aclarar los hechos. Su legado, sin embargo, sigue presente en la memoria de quienes lo admiraron.