Vecinos del sur del Conurbano marcharon este lunes en demanda de justicia por el crimen de Nahuel Godoy.
Marcha por Nahuel Godoy: vecinos exigen justicia y visibilizar la violencia vicaria
En la Plaza Leandro N. Alem de Monte Chingolo, familiares y amigos se reunieron para acompañar a la madre de Nahuel y pedir sanción para su padre imputado. La marcha se enlazó con la denuncia de la violencia vicaria, un fenómeno machista que abusa de los hijos para dañar a la madre.
La marcha en Monte Chingolo
La jornada de este lunes se desarrolló en la Plaza Leandro N. Alem de Monte Chingolo, donde decenas de vecinos se congregaron para exigir justicia tras el homicidio de Nahuel Godoy, de 14 años, a manos de su padre. La madre del adolescente, identificada como Mónica, fue una de las voces más visibles, expresando su dolor y su rechazo al sistema judicial que, según ella, no ha ofrecido respuestas concretas. «Queremos que se haga justicia, que se castigue a quien cometió este acto», afirmó, mientras participantes portaban carteles con frases como «No a la violencia contra las mujeres» y «Nahuel no es un delincuente».
La violencia vicaria y las demandas de justicia
La protesta se enlazó con la denuncia de la violencia vicaria, un tipo de abuso en el que el agresor utiliza a los hijos como herramienta para castigar a la mujer. En este caso, el imputado, quien también es padre de Nahuel, fue acusado de haberlo golpeado y luego atacarlo con un cuchillo, según el relato de la madre. La marcha incluyó la presencia de activistas que explicaron cómo este fenómeno, común en contextos de violencia de género, se da en 60% de los casos de homicidios de mujeres en Argentina. «Nahuel fue un blanco porque su madre no podía defenderse», señaló una participante, subrayando la necesidad de sanciones más severas.
La conexión con el caso de Joaquín Ruffo
La protesta también recordó el caso de Joaquín Ruffo, un adolescente asesinado en 2019 en la misma región por su padre, quien fue condenado a 30 años de prisión. La comparación entre ambos casos fue un tema recurrente en las discusiones entre los participantes. «Nahuel no es el primero, pero su muerte nos obliga a preguntar por qué el sistema no actúa», dijo un vecino. Este hecho fue clave para los organizadores, quienes destacaron que la ley argentina aún no tiene marcos claros para sancionar este tipo de violencia, lo que ha generado críticas en organizaciones de derechos humanos.
La lucha por una ley contra la violencia vicaria
La marcha culminó con la entrega de una carta a las autoridades regionales solicitando la creación de una ley específica contra la violencia vicaria. Los participantes argumentaron que, a pesar de las denuncias, la impunidad persiste y que los casos como los de Nahuel y Joaquín no son excepciones. «Queremos que se sancione a los agresores, pero también que se proteja a las víctimas», añadió una activista que había participado en anteriores protestas. En la región, grupos feministas han denunciado que solo el 20% de los casos de violencia contra mujeres llegan a tribunales, lo que refuerza la necesidad de un marco legal más efectivo.
El impacto en la comunidad y el futuro
La protesta no solo fue un acto de denuncia, sino también una forma de unir a la comunidad frente a la impunidad. Vecinos de Monte Chingolo destacaron que el caso de Nahuel ha generado un debate local sobre seguridad y derechos humanos. «Esto no es solo un asunto familiar, es un problema de la sociedad», dijo un joven participante. Mientras tanto, la madre de Nahuel confirmó que seguirá luchando por el juicio de su hijo, incluso si el proceso judicial tarda años. «Nahuel merece que se le haga justicia, aunque eso signifique esperar», concluyó, mientras los participantes se comprometían a seguir organizando protestas.
La marcha en Monte Chingolo no solo visibilizó la violencia vicaria, sino que también abrió un espacio para exigir reformas legales en la región. Con la presión de la comunidad, las autoridades locales prometen analizar la demanda de una ley específica, aunque el camino hacia una solución definitiva parece largo.
Compartir nota