El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Avellaneda-Lanús condenó a Víctor Liway, un mecánico de 38 años, a 13 años de prisión por el homicidio de Enzo Gabriel Capis, un joven de 19 años que falleció tras ser alcanzado por balas durante una persecución en Villa Diamante, Lanús. El fallo, dictado en el marco de un juicio abreviado, lo vinculó como coautor del delito de homicidio agravado, con el uso de armas de fuego en concurso real con tentativa. La causa, investigada por la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) 6 del Departamento Judicial de Avellaneda-Lanús, se concretó tras una denuncia que reveló cómo la tragedia comenzó en Pilar y Darwin, en Fiorito.

La víctima, que conducía una camioneta Ford F100 verde, fue persiguido por Liway y su hijo, Leonel, quien aún no fue juzgado. Según fuentes judiciales, la persecución se intensificó cuando Capis, en medio de un intento de escape, impactó contra un poste de luz en la intersección de José León Suárez y Benito Pérez. El choque, registrado en videos circulando en redes, fue seguido por una ambulancia que lo trasladó al Hospital Evita, donde falleció tras una intervención quirúrgica. «La víctima se desvaneció al recibir el primer disparo y solo logró maniobrar antes de que le impactara el segundo», relataron funcionarios de la investigación.

El caso, que ha generado indignación en Villa Diamante, se enmarca en un contexto de violencia en la zona donde se han reportado múltiples incidentes de persecuciones en las últimas semanas. La fiscalía destacó que el uso de armas de fuego durante la fuga no solo agravó el delito, sino que también puso en riesgo la vida de otros conductores. «Este fallo busca mostrar la gravedad de actuar con violencia en situaciones de emergencia», explicó el fiscal Martín Rodríguez, encargado de la causa. La condena, sin embargo, no cierra el caso, ya que Leonel, acusado de tentativa, aún está en etapa de juicio.

La comunidad de Villa Diamante, donde el incidente dejó un impacto profundo, ha pedido medidas más estrictas para evitar repeticiones. Vecinos denunciaron que la zona «lleva años siendo zona de riesgo» debido a la falta de vigilancia. La familia de Capis, que no ha hecho declaraciones públicas, se encuentra en un proceso de duelo. El juez, al evaluar la condena, consideró que la conducta de Liway no solo fue criminal, sino que tuvo consecuencias irreversibles para la víctima y su entorno.

El caso de Enzo Capis resalta la urgencia de abordar la violencia en zonas de Lanús, donde las persecuciones son un fenómeno recurrente. Mientras que Víctor Liway enfrenta 13 años de prisión, el juicio de su hijo sigue en curso, dejando abierta una incógnita sobre la responsabilidad compartida en actos criminales. La familia de la víctima, aún en luto, espera que el caso sirva como ejemplo para prevenir futuras tragedias.