El gobierno de Javier Milei impulsó una sesión en el Senado este jueves para reactivar la agenda legislativa, aprovechando el anuncio de un nuevo descenso de la inflación. El oficialismo espera avanzar en proyectos que quedaron paralizados por el escándalo que derivó en la salida del juez Manuel Adorni, quien fue investigado por irregularidades en el caso de la ex presidenta Cristina Fernández. Entre las iniciativas priorizadas figura el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, acompañado de pliegos judiciales y ascensos diplomáticos. La decisión se enmarca en una estrategia para reforzar la agenda del Ejecutivo tras meses de tensiones institucionales.

La licitación internacional para explorar hidrocarburos en la Cuenca Argentina Norte, publicada en el Boletín Oficial, refleja el interés del gobierno en potenciar la producción energética. El área CAN_200, ubicada en la Plataforma Continental, abarca 5.000 kilómetros cuadrados y busca evaluar el potencial de recursos no convencionales. La empresa Challenger Energy Group PLC ya manifestó interés previo, lo que sugiere que el proceso podría acelerar la participación privada en el sector. Esta medida forma parte de un esfuerzo por diversificar la economía y reducir la dependencia de importaciones, una prioridad del mandatario.

Un relevamiento regional reciente mostró una caída en la popularidad de Milei, ubicándolo en el 14° lugar entre 18 presidentes de América Latina. La encuesta de CB Global Data, que evaluó 4.625 a 6.271 casos por país, arrojó resultados en línea con el descontento por políticas económicas y la crisis institucional que atraviesa el país. El dato contrasta con rankings anteriores en los que Milei lideraba en ciertos sectores. Sin embargo, el gobierno mantiene su agenda con el respaldo de sectores económicos y empresarios, lo que podría influir en la percepción pública a corto plazo.

La reactivación de la agenda legislativa también abarca reformas judiciales y nombramientos en organismos internacionales, una línea de acción que busca mejorar la imagen del Estado. El Senado, que ha sido cuestionado por su funcionamiento, ahora se convierte en un espacio clave para materializar las propuestas del Ejecutivo. Aunque las medidas enfrentan resistencias en sectores de la oposición, el oficialismo insiste en su necesidad para consolidar el modelo económico. La coordinación entre los poderes, sin embargo, sigue siendo un desafío tras las tensiones del primer año de gobierno.

La combinación de avances económicos, reformas institucionales y apuestas energéticas refleja una estrategia de estabilidad para el gobierno, aunque su impacto dependerá de la capacidad para superar la polarización y consolidar su agenda.