El presidente Javier Milei avanzó en la agenda judicial al firmar los pliegos de dos jueces cuyas decisiones podrían definir el rumbo de la causa $Libra. Se trata de Pablo Yadarola y Pablo Daniel Bertuzzi, propuestos como vocales de la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal. La decisión forma parte de un plan del Gobierno para completar vacantes judiciales tras la llegada de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia, bajo el liderazgo de Karina Milei.

La Sala I de la Cámara Nacional es clave en la revisión de fallos por casos de corrupción, ya que evalúa las sentencias dictadas por jueces de Comodoro Py. Bertuzzi ya ocupa un lugar en la sala, pero su posible incorporación de Yadarola —apuntado como cercano a Mahiques— podría desplazar a Leopoldo Bruglia, quien no se revalidó al concurso. La dinámica entre estos magistrados ha sido relevante en medios por su rol en decisiones recientes.

El envío de pliegos incluye a otros cuatro jueces: Valeria Alejandra Rico, Santiago Juan Schiopetto, Ramiro Velasco y Sergio Buitrago. La cartera de Justicia, que había permanecido sin nombramientos durante los primeros dos años de gestión bajo Mariano Cúneo Libarona, ahora busca reconfigurar el sistema judicial. La selección refleja una estrategia para impulsar reformas en casos de corrupción, un tema central en la agenda de Milei.

El impacto de estas designaciones trasciende la causa $Libra. La Cámara Nacional ha sido escenario de discusiones sobre la independencia judicial y el control de poderes, especialmente en procesos contra figuras políticas y empresarias. La posible influencia de Mahiques en la Sala I generará expectativa sobre cómo se abordarán futuras apelaciones. En un contexto de polarización, la elección de jueces alineados con el Gobierno podría acelerar el cierre de procesos y definir el rol de la justicia en el debate político.

La designación de Yadarola y Bertuzzi marca una ruptura en la política judicial argentina, alinear la Cámara Nacional con las prioridades del Ejecutivo. El escenario se compone para unificar criterios en casos de corrupción, con implicaciones en la investigación de la causa $Libra y otros procesos similares. La transición en la Sala I se convertirá en un indicador de cómo el poder político busca redefinir el marco de la justicia.