Morgue Judicial: análisis de casos críticos en la Argentina
La Morgue Judicial, con 130 años de historia, es clave en investigaciones como la de Nisman y la tragedia de Cromañón. Allí se analizan cadáveres con rigor científico para determinar causas de muerte.
La Morgue Judicial, dependiente del Cuerpo Médico Forense (CMF) de la Corte Suprema de Justicia, opera en el edificio de Viamonte y Junín, en Balvanera. Allí se ingresan diariamente entre 15 y 20 cadáveres para análisis forenses. El lugar, frío y con el ruido de refrigeradores, alberga imágenes religiosas y salas de autopsias que marcan el inicio de investigaciones críticas.
El CMF, creado en 1896 con la Ley 3.356, respalda juzgados federales y nacionales con peritajes científicos. El perito médico Leonardo Ghioldi explicó que cada autopsia requiere hasta 20 muestras para laboratorios, que luego determinan circunstancias de la muerte. «El juez busca la causa exacta, por eso se toman muestras para distintos análisis», detalló.
En la sala de autopsias, se realizan estudios detallados, pero las muestras son enviadas a laboratorios para pruebas de ADN, toxinas o marcas de balas. Esta red de análisis ha estado presente en casos emblemáticos como el de María Marta García Belsunce o la muerte de Alicia Muñiz.
La Morgue Judicial, un espacio con más de un siglo de historia, sigue siendo fundamental para esclarecer casos complejos en la Argentina. Su trabajo técnico y científico garantiza respuestas precisas a investigaciones que marcan el rumbo de justicia.
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