Una mujer de 70 años residente en General Madariaga denunció haber sido estafada con más de 3,6 millones de pesos por una persona que se hizo pasar por el actor Kevin Costner. El engaño se desarrolló a través de TikTok, donde la víctima contactó a una cuenta que imitaba al galán de películas como «El Guardaespaldas» y «Danza con lobos». El supuesto actor le pidió que venda su casa para ser socia de su club de fans, ofreciéndole además una vivienda en California como compensación.

El esquema comenzó en 2025 y se prolongó hasta mediados de este año. En un primer momento, la conversación se mantuvo en la plataforma de redes sociales, pero luego se trasladó a la aplicación de mensajería Zanji, conocida por su enfoque en la privacidad. A través de los chats, el estafador le solicitó transferir el dinero a una billetera virtual. La mujer, convencida de estar hablando con el actor, efectuó el pago en mayo, tras lo cual recibió un carnet que certificaba su supuesta incorporación al club.

El engaño incluyó una solicitud adicional: vender la propiedad donde reside en el sudeste de Buenos Aires. El falso Costner le explicó que con el dinero de la venta le compraría una vivienda en Estados Unidos. Sin embargo, la mujer no llevó a cabo la venta. Al darse cuenta de la estafa en mayo, presentó la denuncia en la justicia de General Madariaga. El fiscal Walter Mercuri, a cargo de la fiscalía descentralizada, inició una causa para identificar a los responsables.

La víctima, quien no especificó su nombre, manifestó que la relación se mantuvo durante meses, alimentada por la credibilidad del personaje. «Creí que estaba hablando con una figura pública», aseguró en un comunicado. La Fiscalía destacó que los casos de estafa mediante redes sociales han aumentado en el área, especialmente entre personas mayores. Se investiga si el supuesto actor operó desde otro país, como es común en estas estafas internacionales.

La investigación continúa en busca de identificar a los responsables, mientras la víctima recupera el dinero transferido. El caso refleja la vulnerabilidad de adultos mayores ante esquemas de engaño en línea.