El hecho ocurrió pasada la medianoche en la calle Baradero al 4.500 de Ezpeleta, Quilmes. Cuatro hombres armados ingresaron por la parte trasera de la vivienda de Zoraida Suárez Medrano, de 44 años, y uno de sus hijos. Los delincuentes exigieron dinero y objetos, pero la mujer se resistió. Cuando uno de los hombres agarró al menor y lo amenazó con dispararle, Suárez intentó detenerlos. En el forcejeo, un agresor le disparó con una escopeta, herándola en la axila izquierda. La bala dañó una arteria vital, y los ladrones se llevaron dos celulares y una bicicleta antes de huir.

La mujer fue abandonada en la vereda con heridas graves. Una ambulancia llegó después de más de 25 minutos, pero la joven que la acompañaba denunció que los servicios de emergencia no pudieron trasladarla a tiempo. «Mi mamá se estaba desangrando y los patrulleros no la podían llevar», afirmó la hija. El cuerpo fue trasladado al hospital zonal Iriarte, donde falleció horas después.

La policía investiga la identidad de los delincuentes y la motivación del hecho. La víctima, madre de seis hijos, enfrentó una situación de violencia extrema, y su muerte ha generado conmoción en la comunidad. La demora en la atención médica y la violencia durante el robo han sido puntos clave en las declaraciones de familiares y vecinos.

La muerte de Zoraida Suárez resalta la gravedad de los robos con violencia en el área, mientras que la crítica a la respuesta policial y médica añade un nuevo escenario de impunidad. La investigación continúa para esclarecer el caso.