Cientos de personas recorrieron las calles de Fiorito bajo una consigna de lucha contra las adicciones. La marcha, organizada por la Fundación Vida Nueva, partió desde la estación ferroviaria hacia el Santuario de los Santos Latinoamericanos. La iniciativa coincidió con el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido de Drogas. Monseñor Jorge Lugones, obispo de Lomas de Zamora, caminó junto a los manifestantes y lideró oraciones durante el recorrido.

Fiorito y Budge, ubicadas en el partido de Lomas de Zamora, son epicentros de un problema estructural. Las autoridades han desmantelado búnkeres y kioscos de transa, pero organizaciones locales alertan que la solución requiere intervención comunitaria. «La problemática no se resuelve con represión, sino con acciones que sanen familias y barrios», destacó un referente de la Fundación Vida Nueva.

La protesta subrayó la urgencia de abordar la adicción como flagelo social, destacando el rol de la comunidad y la Iglesia en la recuperación de entornos afectados.