Neymar, de 34 años, volvió a ser noticia fuera del campo tras una polémica generada por su participación en un torneo de póker durante el repechaje de la Copa Sudamericana. El delantero, que está recuperándose tras una lesión, respondió con dureza en sus redes sociales, acusando a los críticos de no prestar atención a su preparación física. «Estaba aquí preparándome para el segundo entrenamiento y me acordé de que, durante mi día libre, mucha gente se puso a hablar de que fui a jugar al póker», dijo en un video grabado en el gimnasio del Santos.

El contexto del conflicto se enmarca en el partido de ida del repechaje contra Universidad Central de Venezuela, donde Santos logró una victoria contundente (4-1) en el estadio Misael Delgado de Valencia. Mientras su equipo se aseguraba una ventaja crucial, el brasileño compartió imágenes de su participación en el torneo de póker. El hecho generó reacciones en las redes, con algunos usuarios cuestionando su prioridad en momentos clave para el club.

En una publicación previa, Neymar ya había dejado una frase que muchos interpretaron como una anticipación a las críticas: «La vida es una broma. No te tomes la vida tan en serio». Sin embargo, las críticas no se calmaron, lo que motivó su respuesta más directa. En el video, el jugador no solo rechazó los comentarios, sino que también señaló que su ausencia en el viaje a Venezuela era parte de un plan físico previsto. «Entrené por la mañana, no fui al partido y luego volví a los entrenamientos. Estaba de descanso. Pero siguen hablando, en fin», afirmó antes de golpear la cámara en señal de frustración.

La situación refleja una tensión recurrente entre la vida personal de los futbolistas y sus responsabilidades con el club. En este caso, Santos enfrenta un partido decisivo el viernes en la vuelta del repechaje, donde el rendimiento de Neymar podría ser clave para avanzar a los octavos de final. Para el delantero, la prioridad es recuperar su condición física, pero la polémica le ha obligado a defender su postura. La respuesta de Neymar no solo busca desviar la atención, sino también reafirmar su rol como figura importante del club, incluso en momentos de descanso.

El desafío de Neymar ahora es equilibrar su vida personal con el compromiso con Santos, mientras que el partido de vuelta en Venezuela podría definir su papel en el club. La situación sigue en el foco, tanto por el desempeño deportivo como por la gestión de su imagen pública.