El pase de Correa a River vive su quinta interrupción.
River y Tigres se quedan en el limbo: Correa no viajó y la operación se atasca
El delantero argentino, tras recibir amenazas, sigue en México mientras Tigres rechaza una nueva condición. River anticipa la mudanza a Buenos Aires, pero el acuerdo de 15 millones de dólares sigue en disputa.
El pase de Ángel Correa a River Plate se atasca nuevamente tras una quinta modificación de condiciones por parte de Tigres. El jugador, que no subió al avión hacia Argentina, sigue en el país donde militó en el último año. La operación, que había quedado acordada en 15 millones de dólares, enfrenta un nuevo escollo: el club mexicano impone un plazo distinto para los pagos, aunque mantiene el monto total. River, por su parte, apunta a resolver el conflicto este viernes, pero la tensión se agrava con amenazas recibidas por la familia del delantero.
La situación se complica tras una denuncia de la esposa de Correa, Sabrina Di Marzo, quien compartió en Instagram un mensaje en el que denuncia «cientos de amenazas y puteadas» contra ella y sus hijas. «El tiempo siempre da la razón y está del lugar correcto», escribió la mujer del futbolista, que asegura que la situación «tiene un límite». El mensaje generó reacciones en las redes, pero no frenó la negociación, que continúa con el apoyo del entorno cercano al jugador.
En el club de Núñez, confían en cerrar el trato antes del cierre de la semana. Una fuente cercana a River reveló que ya se encargaron de los contenedores para la mudanza de Correa a Buenos Aires. Sin embargo, desde Tigres insisten en ajustar los plazos de pago, algo que River rechaza. «Cuatro veces se pusieron de acuerdo, pero cada vez modificaron las condiciones», explicó un representante del club argentino. La incertidumbre se prolonga mientras el delantero, que ya dejó el complejo de Tigres, sigue en México esperando una resolución.
El desafío no solo afecta a la trasmisión del pase, sino también al bienestar psicológico de Correa. La amenaza de la familia ha generado preocupación en su entorno, que considera que la situación «tiene un límite». En la mira, el hecho de que el jugador no haya viajado pese a la confirmación previa, lo que sugiere que la operación no está del todo cerrada. Mientras tanto, la expectativa se mantiene alta: si el acuerdo no se concreta, Correa podría quedarse en México, aunque el club argentino no descarta opciones de rescisión.
La negociación se prolonga hasta el viernes, con el jugador en México y su familia en alerta. River anticipa la mudanza, pero la incertidumbre sobre los plazos de pago sigue paralizando el trato.
Compartir nota