Una encuesta de alcance regional, realizada por la firma CB Global Data, reveló que el presidente argentino Javier Milei ocupa el 14° lugar en el ranking de imagen pública de 18 mandatarios de América Latina. El estudio, que incluyó entre 4.625 y 6.271 encuestas por país, buscó mantener margenes de error estadísticamente similares (entre +/- 1,2% y 1,4%). La sorpresa fue la caída del libertario en comparación con rankings previos, donde solía liderar.

En el primer puesto del ranking figura Nayib Bukele, presidente de El Salvador y aliado político de Milei, con un 67,4% de aprobación. En segundo lugar, la mexicana Claudia Sheinbaum, y en tercer lugar, Laura Fernández, mandataria de Costa Rica. Por el otro extremo, Delcy Rodríguez, la venezolana que asumió el gobierno tras la detención de Nicolás Maduro, quedó en el último lugar con solo 22,7% de respaldo. La presidenta peruana José María Balcázar subió 4,8 puntos porcentuales, mientras que Rodríguez registró una caída de 6,8 puntos.

El análisis muestra un escenario contradictorio en la región: mientras algunos líderes consolidan su imagen, otros enfrentan una crisis de confianza. Milei, cuya política de austeridad y reformas ha sido tema de debate, ahora se ubica entre los menos valorados. Esto contrasta con su posición en estudios anteriores, donde destacaba por su enfoque en el libre mercado. La encuesta, sin embargo, no aborda factores como la gestión económica o el impacto de su agenda, lo que deja abierta la interpretación del resultado.

El estudio también resalta la evolución de líderes como Balcázar, quien lidera el crecimiento más significativo del ranking, y la persistente crítica hacia figuras como Delcy Rodríguez, cuya gestión ha sido cuestionada por sectores internos. Esta dinámica refleja tensiones en la región: mientras algunos países buscan estabilidad, otros enfrentan desafíos de legitimidad. La posición de Milei en este contexto podría influir en su agenda política y en la percepción de su gobierno a nivel internacional.

El resultado de la encuesta pone en evidencia la polarización en la región y el desafío que enfrentan los líderes para mantener su apoyo popular. Para Milei, este nuevo lugar en el ranking podría afectar su estrategia de gobierno, especialmente en un contexto donde su agenda enfrenta críticas por su impacto social. La situación también resalta la importancia de la imagen pública en la política latinoamericana, donde la percepción de los mandatarios puede marcar la diferencia entre la continuidad y el reemplazo.