El oficialismo del Senado reanudó su empeño por aprobar un proyecto que busca agravar penas por falsas denuncias, en una nueva versión que mantiene algunos ajustes tras críticas previas. La iniciativa, impulsada por la senadora radical Carolina Losada, se presentará en la sesión del próximo 6 de agosto. El texto, que ya fue discutido en comisiones de Justicia en abril, no contó con el apoyo suficiente para pasar en su forma original, en parte por la oposición interna de legisladores de la UCR.

Las modificaciones incluyen un enfoque más general, que elimina algunas especificidades que generaron debate. En su versión anterior, el proyecto elevaba la pena de prisión de un a tres años y, en casos de denuncias relacionadas con violencia de género o menores, la castigaba hasta seis años. Las organizaciones de género alertaron que tal enfoque podría desincentivar las denuncias, particularmente en contextos de violencia contra mujeres o hijos.

El Código Penal ya establece una pena de prisión entre dos meses y un año, o multa equivalente a 750 a 12.000 pesos, por falsa denuncia. El proyecto original pretendía aumentar esa pena, pero el nuevo texto incorpora una multa obligatoria de 75 salarios mínimos. Además, se incluyen nuevos agravantes, como el delito doloso grave o la víctima siendo menor o persona vulnerable, con penas de 2 a 5 años. Si la falsa denuncia resulta en detención o restricción judicial, la pena se eleva a 3 a 6 años.

La propuesta fue criticada por su posible impacto en la justicia, especialmente en casos de violencia de género. Legisladores y activistas destacaron que el texto podría generar temor en víctimas que necesitan denunciar, especialmente si el sistema judicial no garantiza la protección. Sin embargo, el oficialismo argumenta que el proyecto busca frenar la instrumentalización de las denuncias en contextos penales. La discusión se enmarca en un debate más amplio sobre el equilibrio entre derechos individuales y el respeto a la justicia.

El Senado discutirá el proyecto en la sesión del 6 de agosto, con expectativas de una nueva confrontación entre el oficialismo y las críticas por su impacto en la denuncia de violencias.