Ariel Ortega, ícono del River Plate, rompió el silencio durante una entrevista del colombiano Juanfer Quintero, quien hablaba públicamente por primera vez sobre su situación en el club. El exjugador, en su casa, escribió al periodista Nicolás Distasio para transmitirle un mensaje directo al mediocampista: «Decile que vuelva, que lo necesitamos y que queremos verlo jugar en River». La petición, clara y contundente, apunta a que Quintero siga en la institución, consolidando el legado de la mítica #10.

El enganche, que dejó huella en la historia del club con sus gambetas y creatividad, dejó en claro su deseo de que Quintero continúe. «Es un fenómeno, siempre hablo con él. Sabe que lo admiro y le agradezco siempre ese cariño», respondió Quintero, quien agradeció la muestra de afecto pero no se comprometió con su futuro. «Me escribe siempre y me dice que me quede en 3/4 de cancha porque ahí me llega la pelota. A veces quiero tocar la pelota atrás y volver, ja», explicó, mostrando una relación de respeto y cercanía con Ortega.

La situación de Quintero, sin embargo, no es tan simple. El técnico Coudet había anunciado que el jugador debía presentarse a entrenamientos este jueves, algo que no ocurrirá hasta siete días después. El club había aceptado su pedido de licencia hasta el 30 de junio, algo que ahora se prolonga por motivos personales. Mientras tanto, Quintero está en Miami y viajará días después, lo que complica su retorno. La tensión entre el DT y el jugador se veía en el silencio de Quintero durante semanas, algo que Ortega no dejó pasar.

El apoyo de Ortega refleja la importancia que tiene Quintero en la historia del club. Su desempeño, combinado con la confianza del DT, podría definir el rumbo del River en la segunda mitad del campeonato. Sin embargo, la incertidumbre sobre su futuro añade un peso adicional a una temporada que ya enfrenta desafíos. La relación entre los dos, marcada por respeto y afecto, se convierte en un factor clave para entender el rol del colombiano en el equipo.

La demanda de Ortega resalta la importancia que tiene Quintery en la identidad del club. Sin embargo, el retraso en su regreso y la postura de Coudet complican su permanencia. La situación muestra la tensión entre el DT y el jugador, un factor que podría definir la continuidad del proyecto del Millonario.