La noche del sábado, durante un control rutinario de vehículos de movilidad personal, la policía detectó un patinete que superaba los límites de velocidad. El conductor, al ser advertido, optó por huir por el centro de la ciudad.

La fuga duró casi dos kilómetros, alcanzando una velocidad punta de 104 km/h, cuatro veces el límite legal. La persecución se desarrolló en calles congestionadas, terminando con un choque contra una motocicleta policial. El conductor fue detenido y denunciado por conducción temeraria.

Al revisar el patinete, los agentes encontraron modificaciones que lo habían potenciado. Superaba ampliamente el 25 km/h permitido y carecía de seguro y certificado de homologación. Estos requisitos son obligatorios para circular legalmente.

Las autoridades destacaron la importancia de respetar normas, ya que modificar estos vehículos pone en riesgo a usuarios y otros peatones. El caso refleja la necesidad de regular y controlar dispositivos de movilidad personal.

El incidente resalta el peligro de alterar patinetes eléctricos y subestimar las leyes de tránsito. Las autoridades advierten que la violación de normas técnicas puede tener consecuencias graves para todos.