La violencia se desató el martes en la zona de Santa María de Jesús al 2600, en el barrio de San Luis, tras un robo que terminó en tiroteo. La familia, sorprendida al ver a los delincuentes adentro de su casa, denunció que al menos dos personas armadas, entre ellas uno que apuntó al hijo de apenas dos años, intentaron escapar cargando valijas con objetos robados. Los asaltantes, según testimonios de vecinos, usaron una camioneta Honda para transportar las prendas, celulares y una consola de videojuegos. Al intentar huir, el vehículo se quedó varado por no saber manejar con caja automática, lo que permitió que el policía federal Camaratta interviniera.

La intervención del policía fue decisiva. Según fuentes judiciales, los delincuentes tenían una pistola Glock calibre 40 y un revólver calibre 32 largo, mientras que Camaratta usaba su arma reglamentaria. El enfrentamiento terminó con dos muertos, pero el policía resultó gravemente herido: recibió tres balazos que afectaron su pómulo, antebrazo izquierdo y pecho, comprometiendo un pulmón. Fue trasladado al Hospital Churruca en estado crítico, donde permanece en terapia intensiva.

La policía confirmó que los ladrones no tenían antecedentes conocidos, lo que complica la identificación de los responsables. Sin embargo, el robo no fue el único impacto. La familia, que vive en la zona desde hace años, destacó la tranquilidad de la comunidad, que al principio pensó que los disparos eran fuegos artificiales por el festejo de la Selección Argentina. «Nunca imaginamos que algo así podría pasar», dijo una vecina, que no quiso revelar su nombre.

La investigación continúa para esclarecer los motivos del robo y el vínculo entre los delincuentes. En tanto, el caso ha generado preocupación en la zona, donde el policía Camaratta se convierte en un héroe local. «Es un ejemplo de cómo las autoridades responden a la violencia, pero también muestra el riesgo que corren», comentó un vecino al respecto.

El policía Rodolfo Samuel Camaratta sigue internado en terapia intensiva tras ser herido en el tiroteo. La investigación judicial busca esclarecer el robo y los motivos del enfrentamiento, mientras la comunidad evalúa el impacto en la seguridad del barrio.