El expresidente Mauricio Macri mantiene activas las negociaciones dentro del PRO para definir su postulación en 2027, según fuentes consultadas. Aunque no ha confirmado oficialmente su intención, su recorrido por varias provincias bajo la consigna «El próximo paso» sugiere que su decisión se tomará en el primer trimestre del año próximo. Esta postergación permite al partido explorar acuerdos con alianzas estratégicas, como La Libertad Avanza, su principal socio legislativo pero con el que aún no logra unificar frentes electorales.

El potencial de Macri como candidato, según analistas, se mide en encuestas que lo sitúan entre 15 y 18 puntos, un rango que supera su actual relevancia. Esta proyección se basa en su capacidad para movilizar sectores centrales del Partido Nacional y en la experiencia de su equipo, que incluye a figuras como el jefe de Gabinete, Martín Laszlo, y la estructura federal del PRO. Sin embargo, su presencia actual en medios y en actos públicos refleja una estrategia para mantener su visibilidad sin comprometer el rol del partido.

Durante el Mundial, Macri estuvo en Estados Unidos, donde se reunió con su familia y mantuvo su rol como dirigente de la FIFA. Su regreso a la Argentina previo a la final contra España marcará el inicio de un reciclaje político, con la intención de reforzar su rol dentro del PRO. Quienes lo acompañan indican que su entorno valora positivamente la consolidación de un gobierno con dirigentes que tengan arraigo en el partido, como la figura de Diego Santilli, recientemente ascendido a la jefatura de Gabinete.

La decisión de postular a Macri en 2027 no solo representa una apuesta por su imagen, sino también una estrategia para alinear intereses con aliados que, aunque enfrentados en el pasado, comparten una mirada crítica hacia el actual gobierno. Esta dinámica deja abiertas las posibilidades de unificar fuerzas en torno a un candidato con capacidad de movilizar votos en un contexto donde la polarización electoral se profundiza.

La postergación de la candidatura de Macri permite al PRO navegar entre la necesidad de mantener su relevancia y la búsqueda de alianzas que lo posicionen como alternativa viable. Su retorno a la vida pública, alineado con el partido, podría definir el rumbo de la política nacional en los próximos meses.