La escuela primaria Nº 69 en el cruce de Lynch y Arredondo fue el epicentro de una tensa jornada en Avellaneda. Padres y vecinos, más de veinte, bloquearon las calles en rechazo a un supuesto abuso sexual cometido por un profesor de educación física. La directora de la institución, Wilde, alertó a la policía al ver que los manifestantes buscaban entrar al edificio para ubicar al acusado.

La situación escaló cuando el docente fue trasladado a la comisaría quinta por órdenes de la UFI 2 de Avellaneda-Lanús. El cuerpo de policía intervino para evitar que los manifestantes, que bloqueaban las arterias, se enfrentaran al acusado. Tras media hora, los grupos se dispersaron, aunque algunos lograron ingresar al colegio al creer que el profesor aún estaba presente.

Este caso se suma a una realidad de violencia de género que, según datos oficiales, persiste en el conurbano. En Avellaneda, donde la gestión de Jorge Ferraresi abarcó más del 60% de su historia reciente, la comunidad ahora exige mayor transparencia. La denuncia fue formalizada por la directora y padres, quienes reclaman una respuesta institucional. La investigación continúa bajo la supervisión de la UFI 2, que busca esclarecer los hechos en un contexto donde el abuso sexual en espacios públicos sigue siendo un desafío.

La denuncia abrió una vía para una investigación que, en el distrito, podría marcar un antes y un después en la lucha contra la violencia. La comunidad sigue vigente en la supervisión de las instituciones, un rol clave en un lugar donde el abuso no se detiene en las aulas.