Prevención y infraestructura evitaron el colapso

El municipio de Quilmes logró enfrentar el fuerte temporal que azotó el AMBA gracias a un trabajo preventivo constante. Durante los días previos a la alerta meteorológica, las cuadrillas municipales se concentraron en la limpieza de arroyos, sumideros y el control de estaciones de bombeo. Este esfuerzo permitió que el distrito resistiera la tormenta, que registró 104 mm de lluvia en las últimas 24 horas, con un pico de 85 mm entre las 21 y las 2 de la madrugada. «El trabajo sostenido en las horas previas fue fundamental», dijo la intendenta interina Eva Mieri, quien destacó que la ciudad se normalizó rápidamente en la mañana, pese a la intensidad del fenómeno.

Supervisión en zonas críticas y ajustes en infraestructura

Mieri recorrió este sábado las zonas más afectadas, como la calle 850 y el arroyo Las Piedras, para evaluar el impacto y los avances en la recuperación. En su discurso, la autoridad resaltó que el municipio no solo se enfocó en evacuar agua, sino en mejorar la infraestructura. «Los nuevos asfaltos en las calles 890 y 852 demostraron que la hidráulica y el pavimento están alineados para manejar el agua», explicó, acompañada por el secretario de Servicios Públicos, Sebastián García. Los trabajos en las cuadrillas incluyeron la limpieza de canales y la revisión de los sistemas de drenaje, elementos clave para evitar inundaciones en las zonas bajas del distrito.

Impacto en la red vial y coordinación interinstitucional

La tormenta dejó evidencia de su intensidad en las calles del centro de Quilmes, donde algunas cuadras sufrieron acumulación de agua. Sin embargo, las obras de asfalto recientes, realizadas con técnicas que incluyen canales de drenaje, permitieron que el agua fluyera de manera normal. «La coordinación entre áreas como Servicios Públicos, Niñez y Desarrollo Social fue clave», señaló Mieri, quien mencionó que el gobierno local activó protocolos de emergencia durante la alerta naranja. Además, se priorizó la seguridad de los vecinos, con brigadas que monitorearon puntos críticos como los accesos a barrios residenciales y las vías de acceso al AMBA.

Datos históricos y contexto de la lluvia inédita

La caída de 104 mm en 24 horas superó al promedio mensual de julio, que suele estar alrededor de 50 mm. Este dato refleja una situación inédita para Quilmes, donde la lluvia intensa no fue un fenómeno puntual, sino una acumulación prolongada. La intendenta destacó que el municipio ya había anticipado la posibilidad de un temporal, por lo que los esfuerzos de prevención incluyeron la revisión de los sistemas de bombeo en las zonas de mayor riesgo. «Esto no fue un accidente, sino un cálculo de riesgo que el municipio gestionó con anticipación», enfatizó, aludiendo a la importancia de la planificación urbana para enfrentar eventos climáticos extremos.

Vecinos destacan la respuesta del municipio

En los barrios de Quilmes, los vecinos reconocieron el trabajo del gobierno local, aunque algunos mencionaron que la lluvia dejó algunos puntos vulnerables. En el barrio San José, por ejemplo, se observaron inundaciones en calles que no están incluidas en los planes de drenaje recientes. «Aunque el municipio hizo lo posible, hay lugares que necesitan más inversión», expresó un comerciante. En contrapartida, otros destacaron que las calles recién asfaltadas funcionaron bien, lo que muestra el impacto de la inversión en infraestructura. La intendenta confirmó que se evaluarán los puntos críticos en los próximos días, con una mirada hacia la mejora continua de la red hidráulica del distrito.

La ciudad de Quilmes se recuperó en pocos días del temporal, gracias a la combinación de prevención y acción inmediata. La intendenta interina Eva Mieri aseguró que el municipio seguirá monitoreando los sistemas de drenaje para evitar futuros impactos, especialmente en zonas que requieren más inversión. La experiencia reciente reafirma la importancia de la planificación urbana para enfrentar eventos climáticos extremos en el conurbano.