Racing se deshace de sus héroes tras una decisión inesperada.
Racing aparta a Sosa y Rodríguez del plantel tras decisión de la dirigencia
El capitán del equipo y otros futbolistas entrenarán en paralelo al resto. La decisión refleja tensión tras conflictos de transferencias y lesiones.
La decisión de la dirigencia y su impacto en el plantel
Diego Milito, presidente de Racing, tomó una medida radical: Santiago Sosa y Baltasar Rodríguez fueron excluidos del plantel profesional. Los jugadores, junto a Agustín García Basso, entrenarán en un grupo separado, una práctica que recuerda la famosa «Academia con su container» de River Plate. La medida, tomada en asamblea, busca garantizar la seguridad física de los futbolistas tras un ciclo de tensiones internas. Sosa, el capitán, y Rodríguez, dos de los héroes de Asunción, se convierten en el foco de una crisis interna que combina factores deportivos y administrativos.
El caso de Sosa: entre lesiones, transferencias y presión
Santiago Sosa, el volante que lideró el equipo a la Sudamericana, se encuentra en una situación delicada. El jugador, que sufrió una fractura del maxilar tras un golpe de Marcos Rojo en la Copa Libertadores, regresó al campo apenas dos meses después, llevando una máscara para el partido contra Estudiantes. Sin embargo, su ausencia en el partido contra Tigre la semana pasada marcó el inicio de un conflicto. Sosa, que tenía acordado el pase a Vasco da Gama, se vio bloqueado por la falta de garantías del club brasileño. La dirigencia de Racing, sin querer comprometer su transferencia, decidió mantenerlo al margen del plantel para evitar riesgos.
Un conflicto que trasciende el fútbol
La decisión de apartar a Sosa no es aislada. La Academia ha enfrentado problemas con clubes brasileños, como la venta de Christian Carbonero a Inter de Porto Alegre, que no se concretó. Esta experiencia, junto a la falta de avances en la negociación con Vasco, generó frustración en el entorno del jugador. Sosa, conocido por su entrega y liderazgo, se mostró dispuesto a entrenar en paralelo para evitar daños físicos, pero también usó la medida como presión para que el club brasileño cumpla con sus exigencias. La situación refleja un desgaste acumulado entre el plantel y la directiva, algo que ha generado especulaciones sobre el futuro del capitán y otros futbolistas en la Academia.
La separación de Sosa y Rodríguez marca un punto de inflexión en la relación entre la dirigencia y el plantel. Mientras el futbolista busca resolver su transferencia, Racing debe equilibrar la continuidad del equipo con la necesidad de proteger a sus jugadores. La decisión, aunque contundente, deja en suspensión el futuro de figuras clave, con una posible resolución en los próximos días.
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