La estrategia del club: continuar con Coudet

El ciclo de Eduardo Coudet en River Plate atraviesa su peor momento. La quinta derrota consecutiva en torneos de la AFA, tras una victoria en el Monumental ante Rosario Central, lo dejó en el ojo de la tormenta. Sin embargo, desde la directiva del club se mantienen firmes. Según fuentes cercanas, no hay intención de interrumpir su gestión y se espera un balance a fin de año. «Confiamos en que el Chacho puede revertir la situación», explicaron. La decisión se tomó después de un debate interno, donde se valoró evitar el cambio constante de técnicos, algo que ya había ocurrido en el pasado.

El silencio del cuerpo técnico y el descontento de los hinchas

El plantel y el cuerpo técnico optaron por no hacer declaraciones tras el partido, en un gesto de «priorizar trabajar en silencio». Fue la misma actitud que se repitió en varias ocasiones durante el reinicio de Coudet. La derrota frente a Rosario Central no solo fue un resultado negativo, sino también una repetición de errores que marcan un patrón: pocos minutos de posesión, malas decisiones en ataque y defensa vulnerable. En la zona mixta, el silencio fue absoluto. Los hinchas, en cambio, no lo llevaron con calma. En el Monumental, tras el pitido final, una explosión de furia convirtió el estadio en un caos. Cánticos como «que se vayan todos» resonaron entre la multitud, evidenciando el descontento.

La única voz que se escuchó: Francescoli

En medio del silencio general, la voz de Enzo Francescoli se destacó. Durante la recorrida por el anillo del estadio, el ex jugador respondió sorprendido cuando le preguntaron por el futuro de Coudet. «Sí», dijo, mientras caminaba con la cabeza gacha, sin dar más detalles. La frase, aunque breve, generó rumores sobre una posible alianza entre el técnico y el ex futbolista, pero la directiva no confirmó nada. La confianza del club en Coudet parece inquebrantable, aunque el contexto no lo permite.

Aunque el club se mantiene firme, el desempeño del equipo sigue siendo el factor clave. La próxima semana, River enfrentará a San Lorenzo, un partido que podría definir si el proceso de Coudet tiene futuro. La paciencia de la directiva no está garantizada, y el silencio del cuerpo técnico podría ser la última carta que juegue la institución.