Horacio Rodríguez Larreta, ex jefe de Gobierno de Buenos Aires, avanza en la definición de su estrategia para 2027, donde busca consolidar una coalición con el peronismo no asociado al kirchnerismo. En una ciudad donde la elección municipal se decide en los votos más moderados, el líder porteño se posiciona como una figura clave para reconfigurar la escena política local.

La decisión de cerrarle la puerta al PRO, su antiguo partido, refleja su intención de ampliar su base electoral sin depender de la alianza con La Libertad Avanza. Rodríguez Larreta ha definido dos líneas rojas: no negociar con espacios vinculados al kirchnerismo ni con aquellos que tengan relación con el macrismo. Esto lo sitúa en una posición estratégica para acercarse a sectores del PJ que buscan una alternativa a la influencia tradicional del peronismo.

El ex mandatario porteño ve en la posibilidad de llegar al balotaje una oportunidad clave. Para ganar en la Ciudad, se requiere superar el 50% de los votos, un umbral difícil de alcanzar sin un alianza sólida. En ese contexto, su apuesta es integrarse a una posible PASO con el peronismo tradicional, encarnado en figuras como Leandro Santoro, quien ha consolidado una presencia en las últimas elecciones. Sin embargo, su estrategia incluye no solo a aliados históricos como el radicalismo, sino también a espacios que formaron parte de Juntos por el Cambio, un frente que se desintegra tras la crisis del gobierno nacional.

La movilización de Rodríguez Larreta no solo responde a su ambición personal, sino también a la necesidad de reescribir el mapa político de Buenos Aires. En un distrito donde el peronismo ha mantenido un rol secundario, su perfil como candidato puede redefinir el rol de los partidos tradicionales. Su postura contraria a las alianzas con el kirchnerismo y el macrismo lo convierte en un actor intermedio, buscando equilibrar el voto moderado y el sector más conservador, un reto que define su camino hacia 2027.

La reconfiguración de la política porteña se acelera con la movilización de Rodríguez Larreta, quien busca posicionarse como un candidato de unión en un escenario fragmentado. Su estrategia, aunque aún incierta, apunta a superar las barreras electorales y redefinir el rol del peronismo en la ciudad.