La publicación de Rosario Central en redes sociales, minutos después de la derrota argentina en la final del Mundial 2026, generó un debate inmediato. El Canalla compartió una imagen con gran parte del plantel de la Selección, acompañada de un mensaje de agradecimiento: «Gracias Selección por representar con tanta pasión a nuestro país. Son un orgullo para todos nosotros». La frase, aunque sincera, no pasó desapercibida.

La crítica se concentró en la ausencia de Lionel Messi y Lionel Scaloni, dos figuras fundamentales en la trayectoria del equipo. Usuarios argumentaron que la decisión de omitirlos reflejaba un descontento hacia el club por su relación histórica con ambos. Scaloni, ex entrenador de Newell’s, y Messi, jugador del club desde 2005, son figuras clave en el fútbol argentino y en el corazón de los hinchas de Rosario Central. La omisión fue vista como una falta de respeto, incluso por quienes apoyan la decisión del ente rector del fútbol.

La polémica resurgió en el contexto de anteriores conflictos entre el club y la AFA. En 2025, la Federación reconoció a Rosario Central como campeón designado por haber quedado primero en la tabla anual, una decisión que generó rechazo entre los hinchas por considerarla injusta. Ahora, la publicación de la Selección reavivó esas tensiones. Algunos usuarios reclamaron que el club no debía «vender su apoyo» a la Selección si no incluía a sus figuras más importantes.

Aunque algunos defendieron la acción como un malentendido, la controversia se mantuvo. La imagen publicada era de un partido de fase de grupos contra Jordania, y el club no especificó el motivo de la elección. La ausencia de Messi y Scaloni, sin embargo, no pasó inadvertida. Para muchos, el gesto simbolizaba un abandono de la relación entre el club y la Selección, algo que los hinchas no perdonan. La situación no solo refleja tensiones internas, sino también la complejidad de los vínculos entre clubes y selecciones en el fútbol argentino.

La publicación de Rosario Central cerró una discusión que ha dejado huella. Los hinchas ahora esperan una respuesta del club, mientras el debate se expande a otros actores del fútbol. La relación entre clubes y selecciones sigue siendo un tema delicado, y el error de esta vez podría tener consecuencias en el futuro.