España no solo conquistó el Mundial 2026, sino que también se aseguró el primer lugar del ranking FIFA. El triunfo 1-0 sobre Argentina en la final del estadio MetLife, en Nueva Jersey, consolidó su posición como el mejor equipo del planeta. Los puntos obtenidos en el torneo, combinados con su campaña impecable, le permitieron superar a la selección argentina, que llegó como líder tras su título en Qatar 2022.

La actualización del ranking, publicada este lunes por la FIFA, refleja el impacto de la victoria española. España acumuló 1.995,88 puntos, mientras que Argentina, que finalizó en segundo lugar tras su derrota por 1-0, quedó con 1.970,30. La Roja logró esta cima tras vencer a Portugal en octavos, Bélgica en cuartos y Francia en semifinales. El gol de Ferran Torres en el tiempo suplementario decidió la final, uniendo el esfuerzo de un plantel que se convirtió en el campeón más poderoso del planeta.

En el top 5, Francia se mantuvo en tercer lugar con 1.948,97 puntos, luego de caer en la semifinal frente a Inglaterra. Los ingleses, que alcanzaron el bronce, ocuparon la cuarta posición. Brasil, pese a su eliminación en octavos por Noruega, subió un puesto al quinto lugar, superando a Marruecos, que también escaló posiciones tras su llegada a cuartos. Portugal, eliminada por España, descendió dos lugares al séptimo puesto, mientras que Bélgica superó a los Países Bajos al octavo escalón.

El ranking también incluyó al México, que se ubicó décimo tras avanzar cuatro posiciones. Colombia ascendió a undécimo, cerrando la lista de los países más destacados. Entre los sudamericanos, Uruguay sufrió una caída significativa, mientras que Paraguay y Colombia lograron mejoras notables. El cambio en la cima del ranking no solo refleja la hegemonía española, sino también la evolución de las selecciones en un contexto internacional cada vez más competitivo.

La nueva cima del ranking FIFA no solo premia el triunfo de España en el Mundial 2026, sino que también redefine la posición de las selecciones en un escenario donde la continuidad y la consistencia son clave para mantener la excelencia.