La Selección Argentina volvió a repetir el ritual que la ha acompañado en los partidos clave del Mundial 2026. Este viernes, horas antes de la final contra España, los jugadores se reunieron en una parrilla improvisada en el hotel Hilton Hills, en Kansas City. El lugar, que funcionó como búnker durante la Copa del Mundo, fue elegido tras la solicitud del plantel y la coordinación del presidente de la AFA, Diego Iacovone, junto a Antonia Farías, responsable de la cocina de la delegación.

El ritual incluyó la participación de figuras como Lautaro Martínez, quien se convirtió en el protagonista del momento al elegir una canción de «La T y la M» del álbum «Tierra de Campeones». La letra, que refleja el espíritu del fútbol argentino, se integró al ambiente con un fuego que se encendió en la parte trasera del hotel. «Ustedes en la cancha y nosotros en los tablones, dejando la vida por el pueblo y los colores», son frases que resonaron en el ambiente, uniendo a los jugadores en un acto simbólico.

Claudio Tapia, conocido como «Chiqui», se encargó de sazonar la carne, mientras Emiliano Martínez, «Dibu», probó un bocado. El ritual no solo era una tradición, sino una forma de conectar con la identidad del fútbol argentino. La ceremonia, grabada por la AFA, se convirtió en una muestra de la cohesión del grupo y la importancia de los momentos previos a los partidos decisivos.

El entrenamiento final será este sábado a las 11:30 en el campo de deportes de los Red Bull NY, con los primeros 15 minutos abiertos para la prensa. La concentración en Nueva Jersey se vio marcada por una zozobra, al igual que en los otros partidos, pero el asado sirvió para reconectar al plantel. Con la final a punto, la Selección Argentina busca cerrar el ciclo con una nueva entrega de su historia.

El ritual de asado no solo fue una tradición, sino una herramienta para mantener el espíritu colectivo. La selección vuelve a demostrar que, tras cada golpe de adrenalina, hay un cimiento de identidad que la mantiene unida al fútbol argentino.