Horacio Rosatti, presidente de la Corte Suprema, participó este sábado en una jornada de reflexión sobre antisemitismo y discriminación que se conmemoró en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. En el encuentro, organizado por el Congreso Judío Latinoamericano (CJL), el juez destacó que «lo que distingue a las democracias es cómo tratan a las minorías, a los más vulnerables». El evento contó con la participación de jueces de Uruguay y Paraguay, quienes abordaron temas de justicia y respeto a los derechos de grupos minoritarios.

La conmemoración del atentado a la AMIA, que ocurrió el 18 de diciembre de 1994 y dejó 85 muertos, fue un eje central del debate. Rosatti subrayó la importancia de la memoria histórica, afirmando que «no hay que olvidar los atentados, ni el Holocausto». Para el magistrado, «la memoria ejemplar es aquella que va del pasado al presente, para no perder la enseñanza que nos deja». Esta reflexión fue parte de una jornada que reunió a funcionarios judiciales, activistas contra el antisemitismo y sobrevivientes del ataque.

El encuentro fue organizado conjuntamente por la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), la Comunidad Judía del Paraguay y el Comité Central Israelita de Uruguay. En la Facultad de Derecho de la UBA, Leandro Vergara, decano de la institución, abrió las actividades con un discurso sobre el compromiso institucional con la justicia. La reunión tuvo un carácter interdisciplinario, integrando testimonios de víctimas y análisis jurídicos sobre el rol de la sociedad en la prevención de discriminaciones.

La conmemoración del atentado a la AMIA se enmarca en un año clave para la memoria colectiva en la Argentina. La denuncia del caso, presentada en 1993 por el entonces juez Raúl Zaffaroni, fue un hito en la lucha por la transparencia en casos de violencia política. Hoy, con el aniversario de 32 años, el debate se centra en la importancia de los procesos judiciales abiertos y la educación para combatir el antisemitismo. Rosatti reafirmó que «la justicia no puede ser un privilegio, sino un derecho universal».

La jornada en la UBA cerró con una reflexión sobre la responsabilidad colectiva en la prevención de actos violentos, reafirmando el compromiso de instituciones y ciudadanos en la construcción de una sociedad más justa.