Crisis energética
Rusia prohíbe exportar diésel para contener daños en refinerías
El gobierno ruso bloqueó la venta de diésel tras ataques ucranianos a instalaciones clave. El viceprimer ministro anunció medidas para fortalecer el abastecimiento interno y reducir dependencia.
El gobierno ruso impuso una prohibición temporal a las exportaciones de diésel este miércoles, como medida para proteger su mercado interno tras una serie de ataques de Ucrania contra refinerías estratégicas. El viceprimer ministro, Alexandr Nóvak, destacó que la decisión permitirá incrementar el suministro nacional, en medio de una crisis energética que ha complicado la logística de combustibles. «Hoy se ha introducido una prohibición a las exportaciones de diésel, lo que permitirá aumentar su suministro al mercado interno», declaró durante una reunión con el presidente, Vladímir Putin.
El anuncio surge tras meses de bombardeos que han dañado infraestructuras petroleras rusas, incluyendo refinerías en el norte del país. Las explosiones han interrumpido la producción y generado tensiones en la cadena de suministro. Según fuentes gubernamentales, el impacto de los ataques ha reducido la capacidad de exportación en un 15%, lo que ha empujado al Estado a actuar con urgencia. «La situación en el mercado interno no es fácil», reconoció Nóvak, quien también anunció que se intensificarán importaciones de combustible a partir de julio.
Entre las medidas clave, se incluye la adquisición de productos petrolíferos con estándares ambientales más bajos, un cambio que permitirá reducir costos y garantizar continuidad. Además, el gobierno extendió por un año la exención de aranceles para importaciones de combustibles, una decisión que facilitará la llegada de suministros alternativos. «Estamos aumentando los volúmenes de producción adicionales», explicó el viceprimer ministro, al tiempo que señaló que varias empresas petroleras priorizarán la distribución en regiones con menor dependencia de estaciones de servicio controladas por el Estado.
El anuncio también revela un retraso en proyectos de mantenimiento de refinerías, una decisión que refleja la priorización de la estabilidad del abastecimiento. En un contexto de escasez, el gobierno busca equilibrar la producción interna con estrategias de importación, aunque el desafío sigue siendo mantener precios asequibles. La medida no solo afecta a la industria, sino que también tiene implicaciones para la economía global, donde Rusia es un actor clave en el mercado de combustibles.
La prohibición de exportaciones refleja la delicada situación energética rusa, con un impacto potencial en la producción interna y en la economía global. La decisión busca mitigar efectos de los bombardeos, pero el desafío sigue siendo asegurar la continuidad del suministro a largo plazo.
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