Rusia usó buques no identificados para lanzar drones contra Europa occidental, revela estudio
Rusia utiliza buques «fantasma» para ataques en Europa
Un estudio del IISS reveló que rusos usaron buques mercantes en el Mar del Norte y Báltico para lanzar drones sobre centrales nucleares y bases militares, generando alerta en Europa.
A fines del año pasado, cientos de drones rusos sobrevolaron zonas estratégicas de Europa occidental, una acción que ahora se vincula con la operativa de buques no identificados por la Unión Europea. El informe del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) confirmó que los barcos de lo que se conoce como la «flota fantasma» sirvieron como plataforma para lanzar estos dispositivos, que cruzaron el cielo de Alemania, Países Bajos, Bélgica y Dinamarca. Los sobrevuelos, que se repetían durante días, tenían como objetivo pasar por encima de centrales nucleares, bases militares y aeropuertos, incluyendo la base estadounidense en Bélgica, que alberga armamento nuclear.
La flota fantasma, compuesta por mercantes o barcos de pesca, se utiliza desde 2014 cuando Occidente impuso sanciones a Rusia por su invasión de Ucrania. Sin embargo, su uso se expandió a actividades como el lanzamiento de drones o la exploración de fondos marinos, donde se encuentran redes de gasoductos y cables submarinos. Estos barcos operan sin transpondedores satelitales, lo que los hace difíciles de rastrear, y alegan que transportan mercancías civiles o realizan investigaciones científicas. La falta de detección por parte de los radares y sistemas de defensa generó un impacto inesperado: aeropuertos se vieron afectados y Bélgica desplegó helicópteros de ataque para interceptar los drones sin derribarlos.
La estrategia rusa refleja una adaptación a las sanciones y una búsqueda de ventaja en la región. Los buques de la flota fantasma, al no ostentar armas convencionales, permiten operaciones bajo la bandera de la legalidad comercial, pero su uso para ataques no convencionales desafía la seguridad europea. La incidencia de drones en áreas críticas, como centrales nucleares, eleva el riesgo de incidentes que podrían tener consecuencias globales. Europa, por su parte, reconoció la vulnerabilidad al no estar preparada para una amenaza que combina tecnología, disimulo y geografía.
Este descubrimiento no solo revela la flexibilidad táctica de Rusia, sino también la necesidad de reconfigurar defensas anteriores. La flota fantasma, al operar en aguas neutrales y evadir regulaciones, convierte a los buques en herramientas versátiles. Sin embargo, su uso para atacar infraestructuras críticas marca un cambio en el tipo de amenaza, obligando a Europa a priorizar la vigilancia marítima y la coordinación entre naciones. La operación de drones, aunque no causó daños directos, puso en alerta a una región que ya enfrenta tensiones por el conflicto en Ucrania.
La amenaza de la flota fantasma muestra la adaptabilidad de Rusia, obligando a Europa a reevaluar su defensa ante nuevas estrategias asimétricas. La operación de drones, aunque no causó daños directos, puso en alerta a una región que ya enfrenta tensiones por el conflicto en Ucrania.
Compartir nota