La Selección Argentina comenzó el proceso de recuperación tras el triunfo por 3-1 contra Suiza, un partido que marcó el inicio de la fase de eliminación directa en el Mundial 2026. En el complejo de Kansas City, el cuerpo técnico de Lionel Scaloni priorizó la reacción física tras dos alargues consecutivos, algo que exigirá más atención en los próximos días. El desafío es doble: reforzar la preparación física y ajustar el esquema táctico para enfrentar a Inglaterra, una rival que se presenta como una de las más complejas de la historia de la Copa del Mundo.

El entrenador analizó tres alternativas para el partido de semis en Atlanta, una decisión que refleja la necesidad de balancear la alineación. Según informó la AFA, los once titulares del partido contra Suiza tuvieron un día de descanso activo, mientras que los suplentes fueron sometidos a ejercicios más intensos. El arquero Emiliano Martínez fue el único que se mostró en el campo durante la sesión, mientras que Lionel Messi se entrenó descalzo, un detalle que generó comentarios en las redes sociales.

El técnico destacó la importancia de la mentalidad tras el empate sorpresa contra Suiza, un partido en el que el equipo se vio superado en la primera mitad. «¿No querés decir que fue duro, no?», preguntó Messi a la prensa, aludiendo al desafío de reinventarse. La victoria en el suplementario no solo fue un logro técnico, sino también emocional, y Scaloni necesita asegurar que esa energía se traduzca en una forma física óptima.

Las tres opciones que maneja el entrenador incluyen un ajuste de esquema, la rotación de jugadores y la adaptación al estilo de Inglaterra. La falta de opciones claras tras el partido contra Egipto exige un análisis minucioso, especialmente con la presión de un partido crucial. La concentración en Kansas City se transformó en un laboratorio de ajustes, donde cada detalle puede definir el rumbo del torneo.

La preparación final se concentrará en la combinación entre la continuidad y la renovación, con el objetivo de llegar a Atlanta con un equipo físico y mentalmente listo. Scaloni tiene hasta el miércoles para decidir, un plazo que exige eficiencia y claro criterio táctico.