La noche del lunes fue la última oportunidad para despedirse de un equipo que conquistó el título mundial. Solo un puñado de periodistas y hinchas que se hospedaron en el Hilton Shorts Hill, en las afueras de Nueva Jersey, se acercaron al hotel para saludar a los subcampeones. La escena fue silenciosa, fría y llena de tristeza.

Dos jóvenes, de no más de 20 años, jugaban a la pelota en la puerta del hotel cerca de las 3 de la mañana. Llevaban la camiseta número 10 de Messi y habían estado en la cancha. «A Leo no lo pudimos ver. Si vimos que se fueron en autos particulares Enzo Fernández, Julián Alvarez, Cristian Romero, Nahuel Molina, Gerónimo Rulli y Juan Musso. La mayoría fueron con los familiares», contaron.

La escena más emotiva fue la caminata solitaria de Scaloni. Según testigos, alrededor de las 1 de la mañana salió a dar una vuelta por el estacionamiento y se detuvo a llorar. «La estaba pasando mal de verdad», relataron en coro. El entrenador, que ya no será el comandante de la Selección, caminó con la cabeza baja, como si no pudiera soportar la despedida.

El presidente Claudio Tapia se subió a uno de los micros de la delegación previo a sacarse fotos con los hinchas. Detrás de él, las puertas se cerraron y los ómnibus partieron hacia el aeropuerto. Scaloni, Aimar, Samuel, Ayala y el cuerpo técnico ocuparon los primeros asientos. Los jugadores, en cambio, viajaron en silencio, sin compañía de su entorno.

La salida fue una mezcla de alegría y nostalgia. Leandro Paredes, Nicolás Otamendi y Gonzalo Montiel regresarán al país para sumarse a Boca, River y el seleccionado. Tagliafico, por su parte, pasará unos días en Buenos Aires antes de viajar a Europa. Thiago Almada, buscado por el Millonario y Flamengo, también podría hacerse presente. La despedida no fue un adiós, sino el comienzo de una nueva etapa para muchos.

Mientras los jugadores de la Scaloneta regresan a sus casas, el fútbol argentino espera nuevos desafíos. La despedida del Mundial dejó un sabor amargo, pero también un rastro de orgullo que no se borrará fácilmente.