El debate del Súper RIGI se prolonga en el Senado con posibles ajustes.
Se dilata el Súper RIGI en el Senado y aliados no descartan pedir cambios
La tercera reunión en el Senado retrasó la aprobación del proyecto, mientras que aliados evalúan modificaciones que podrían llevarlo de vuelta a la Cámara de Diputados. Las preocupaciones ambientales y la necesidad de equilibrar incentivos generan incertidumbre sobre el futuro del plan.
El debate se dilata con posturas divergentes
Según informó Clarín, La tercera sesión del Súper RIGI en el Senado se extendió hasta la próxima semana, tras una discusión que destacó la discrepancia entre el oficialismo y los bloques aliados. Mientras el gobierno presiona por un avance rápido para incentivar la inversión en energía renovable, legisladores de Juntos por el Cambio y el Frente de Todos se mostraron críticos sobre la necesidad de ajustes. «No podemos aprobar un proyecto que no tiene un marco regulatorio claro», sostuvo un diputado del Frente de Todos, reflejando la inquietud por la falta de detalles en el diseño del plan.
Reacciones clave y preocupaciones ambientales
En medio del debate, destacaron las declaraciones de expertos en políticas energéticas, quienes alertaron sobre el riesgo de una implementación apresurada. «El Súper RIGI debe ir acompañado de una normativa que evite abusos y garantice que las empresas no se aprovechen de la falta de regulación», explicó un analista. Por otro lado, ambientalistas criticaron la ausencia de medidas para limitar el impacto en ecosistemas frágiles, especialmente en regiones como la Patagonia, donde se prevé la expansión de proyectos mineros. Estas preocupaciones generan presión para que el proyecto incluya un capítulo específico de sostenibilidad, lo que podría retrasar aún más su aprobación.
La discusión en el Senado también abordó el equilibrio entre incentivos fiscales y la responsabilidad social. Un funcionario del Ministerio de Energía admitió que «es necesario revisar algunos puntos para asegurar que el plan no genere brechas en la fiscalidad». Sin embargo, la falta de consenso entre los partidos podría llevar al proyecto a una nueva etapa de negociación, tal vez en un escenario donde la Cámara de Diputados tenga un rol más decisivo.
El retraso en el Súper RIGI refleja las tensiones entre acelerar la transición energética y garantizar la calidad regulatoria del proyecto. Si los aliados insisten en modificaciones, el plan podría enfrentar un camino más lento, con implicaciones para el crecimiento industrial y la sostenibilidad ambiental.
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