Este lunes, el Tribunal Oral Federal 4 de Comodoro Py dará un veredicto que podría cerrar una investigación de más de dos décadas, el primer caso de corrupción vinculado al kirchnerismo. El juicio, que aborda el supuesto pago de sobornos en la ampliación de los gasoductos norte y sur, se inició en 2004, durante el segundo año del gobierno de Néstor Kirchner. La causa fue caracterizada por demoras deliberadas en la justicia, que el fiscal federal Abel Córdoba atribuyó a un intento de proteger al gobierno en ese entonces.

Los 13 acusados, incluido el exministro Julio De Vido y el exsecretario de Obras Públicas José López, enfrentan cargos por haber facilitado un esquema de sobreprecios que, según la fiscalía, generó un perjuicio al Estado de 34 mil millones de dólares. Córdoba solicitó condenas de entre 4 y 5 años de prisión, inhabilitación perpetua para los funcionarios y la decomisación del monto actualizado del daño. La audiencia, que comienza a las 9:30, permitirá a los imputados presentar sus argumentos antes de la decisión, aunque De Vido y López están detenidos en casos anteriores.

El caso Skanska, emblemático de la corrupción sistémica durante el kirchnerismo, fue ampliamente cuestionado por la oposición y sectores de la sociedad civil. En 2017, el juez Marcelo Meli había acusado a la justicia de haber «protegido» al poder político, lo cual fue ratificado en 2021 por el Ministerio Público Fiscal. Hoy, el veredicto representa no solo un hito judicial, sino también un punto de inflexión en la lucha contra la corrupción en la Argentina.

La decisión podría tener resonancia en el contexto de las investigaciones abiertas contra otros exfuncionarios del kirchnerismo, incluido el caso «Sueños Compartidos», donde De Vido y López enfrentan un juicio en paralelo. La tensión política sigue vigente, ya que el kirchnerismo sigue siendo una fuerza relevante en la escena nacional, aunque con un escrutinio constante por parte de la justicia.

El veredicto del caso Skanska no solo resuelve un capítulo de la historia política argentina, sino que también refleja el desafío de la justicia de enfrentar casos de corrupción que marcaron décadas de gobierno. La sentencia podría influir en el balance de poder entre el Poder Judicial y las estructuras políticas en la Argentina actual.