La seccional de Suteba en Lomas convocó a nuevas paritarias tras un paro con más del 95% de adhesión, reclamando recomposición salarial y estabilidad en las cajas jubilatorias frente a la crisis económica que afecta a docentes y pensionados.
Suteba Lomas reactiva el reclamo por paritarias tras paro de alta adhesión
La secretaria general de la seccional, Cielo Sorhondo, destacó la respuesta del gremio a la jornada de lucha del pasado martes, planteando una nueva convocatoria a negociaciones que abarque tanto salarios como el desfinanciamiento de las pensiones. La crisis económica provincial y nacional se convierte en el trasfondo de una demanda que impacta directamente a miles de docentes y jubilados.
La seccional de Suteba en Lomas, integrada por más de 3.000 docentes, reactivó este viernes el reclamo por la reapertura de paritarias tras un paro de alta adhesión que movilizó a más del 95% del gremio. La secretaria general, Cielo Sorhondo, explicó que la jornada de lucha del pasado martes fue «una señal de la necesidad de dialogar y reclamar», en un contexto donde la inflación y el ajuste fiscal han dejado al sector educativo en una situación crítica.
La demanda central del gremio se centra en la recomposición salarial, un tema que ha sido priorizado en múltiples paritarias negadas en los últimos años. «La inflación no espera, y los salarios siguen siendo un tema pendiente», señaló Sorhondo, quien enfatizó que la crisis económica provincial y nacional ha profundizado las dificultades del sector. Según datos del Ministerio de Educación, el salario promedio de un docente bonaerense apenas supera el salario mínimo, lo que refleja la desproporcionada relación entre el costo de vida y el pago de los empleados.
Un tema que sube de tono en la agenda es el desfinanciamiento de las cajas jubilatorias de la provincia. Sorhondo recordó que el no pago del FONID, un fondo destinado a cubrir el salario de los jubilados, «representa casi cinco millones de pesos por trabajador». Este déficit, según el gremio, pone en riesgo a más de 500.000 jubilados que dependen de la Provincia para su sustento. «El desfinanciamiento es una crisis que no solo afecta a los docentes, sino a toda la población que depende del sistema público», destacó.
El reclamo se enmarca en un contexto de ajuste fiscal nacional y provincial, donde la deuda pública supera los 26 billones de pesos. Sorhondo criticó que el gobierno nacional «no entrega los fondos que tiene que entregar», un punto que se repite en múltiples sectores. «La Provincia ha hecho lo posible para mantener las negociaciones, pero el marco legal y financiero es un obstáculo», argumentó, refiriéndose al impacto del ajuste en la capacidad de cumplir con las obligaciones salariales.
En la agenda de las próximas semanas, la seccional Lomas espera una nueva convocatoria a paritarias, en la que incluirá una mesa intersectorial para abordar cuestiones como la violencia en las escuelas y la implementación de protocolos territoriales. Sorhondo también mencionó la necesidad de derogar las resoluciones POF y POFA, que, según el gremio, «han quedado obsoletas y no reflejan la realidad actual del sistema educativo».
El movimiento se une a otros sectores que han protagonizado movilizaciones recientes en la región. En Lomas, la participación en el paro superó al 95%, un dato que contrasta con la desaceleración en otros puntos del conurbano, donde la adhesión a las protestas ha sido más modesta. La coordinadora regional de Suteba, Lucía Fernández, destacó que «la solidaridad y el compromiso de los docentes de Lomas son un ejemplo de cómo el gremio puede movilizar al sector».
La decisión de reactivar las paritarias en Lomas resalta la urgencia del sector educativo frente a un contexto económico complejo. Con la expectativa de una nueva ronda de negociaciones, el gremio busca no solo reconstruir salarios, sino también garantizar la estabilidad de las pensiones, una demanda que refleja la intersección entre la crisis financiera y el bienestar social en la provincia. La movilización de los docentes, en medio de un escenario de ajustes, sigue siendo un síntoma de la tensión entre los poderes públicos y los derechos laborales en la región.
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